30 de enero de 2008

La batalla de Bailén


Capitán Feraud. Prisión militar de Sevilla. 25 de julio de 1808.


Estimada Madamme D'Hubert.


Es mi triste deber comunicarle que su esposo y mi compañero, el capitán D'Hubert, ha caído luchando valientemente por la gloria del Imperio. El capitán D'Hubert se lanzó animosamente al frente de sus hombres sobre las posiciones ocupadas por los españoles. A pesar de que consiguió hacerles retroceder, la aplastante superioridad de nuestros enemigos acabó con nuestras valientes fuerzas. Nada pudimos hacer para romper el cerco que nuestros enemigos habían conseguido tejer entorno a nuestro ejército. Su cuerpo yace cerca de un pequeño poblado llamado Bailén. Fue un triste día para las armas francesas el 19 de julio de 1808.


Su fiel servidor.

25 de enero de 2008

La marcha hacia Bailén


18 de Julio de 1808, Andalucía en algún lugar entre Menjíbar y Bailén

Capitán D'Hubert



Condenado país. Llevamos días marchando bajo un sol eterno. El calor es asfixiante. Y estos malditos españoles siguen acosándonos. Hace dos días cruzamos el Guadalquivir y nos estaban esperando. Sus lanceros se lanzaron sobre nuestras tropas de vanguardia. Tuvimos que buscar refugio entre las piedras de un rio seco. Afortunadamente nuestra artillería consiguió mantenerles a raya y la llegada de las tropas del general Gobert les puso en huída. Pero perdí muchos amigos en aquella lucha.


Seguimos retirándonos de Andalucia. El botín de nuestro saqueo de Cordoba es numeroso pero nos hace ir más lentos. Y estas montañas no parecen terminar nunca. El agua comienza a convertirse en algo más valioso que el oro. De todas formas no hay nada que pueda oponerse a nuestras bayonetas. Creo que mañana habremos llegado a un pueblo llamado Bailén.


21 de enero de 2008

Arsuf en la cabeza

Aunque ya he hecho un comentario a la magnífica descripción de la batalla hecha por Alvar Fáñez, quería intercambiar algunas impresiones sobre la batalla. La batalla fue muy emocionante desde el principio gracias a la incertidumbre que provocaba la impetuosidad, y la caballería adquirió un protagonismo especial (cuando normalmente es la infantería quien lleva el peso de la batalla), hasta el punto que algunas unidades de infantería con un buen factor de combate no llegaron casi a intervenir. Que la caballería sea tan crucial en esta batalla ayuda a los que como yo no estamos curtidos "en mil batallas" a aprender a utilizarla correctamente. Y como ya he dicho en el comentario a la batalla, el centro estuvo en disposición de decantar la balanza a favor de los cristianos: la caballería francesa había superado la impetuosidad y tenía libre maniobrabilidad y la reserva de Ricardo estaba intacta. Pude haber roto el flanco que tenía el grueso de las tropas musulmanas, de hecho aún causaron algunos estragos los franceses, pero llevar a Ricardo al flanco equivocado fue un error que se pagó caro porque aunque los templarios estaban en situación angustiosa (luego se recuperarían un poco), la verdadera crisis estaba en el flanco izquierdo, donde los hospitalarios morían esperando una ayuda que llegó demasiado tarde. Está claro que una buena decisión puede ayudarte a ganar una batalla, con una mala en el momento clave, la pierdes.

20 de enero de 2008

Arsuf: La derrota de los cruzados

La batalla que representamos este fin de semana fue Arsuf, que enfrentó a Ricardo Corazón de León a Salah al-Din Saladino en 1191. El enfrentamiento real se saldó con la victoria de las fuerzas cruzadas, pese a la impetuosidad de sus tropas montadas, que en más de una ocasión puso en apuros al rey cruzado.
Sin embargo, en la recreación que llevamos a cabo de la misma batalla, el resultado fue diferente. Los cristianos salimos bastante malparados, precisamente por la misma impetuosidad de la caballería, entre otros factores. En fin, la batalla se desarrolló más o menos así.
Nuestro planteamiento inicial era el de esperar a ver desde donde se producía en principal ataque musulmán, con intención de desviar tropas hacia donde este viniera y contraatacar, confiando en la fuerza de nuestros caballeros pesados, realmente tropas fiables, si no fuese por la dichosa impetuosidad. En definitiva, esperábamos aguantar lo suficiente para que se pusiera en funcionamiento la reserva con Ricardo (quien entraba en el 6 turno) y poder llevar a cabo un ataque fuerte donde se necesitara, bien hacia la izquierda o la derecha. No estábamos en disposición de avanzar demasiado, ya que se puso como regla de escenario que cualquier tropa enemiga que tuviera contacto con el tren de bagaje hacía que la victoria fuera inmediatamente a manos sarracenas. Teníamos que proteger todo lo posible las vituallas y se trataba de un frente amplio a mi entender.
La primera iniciativa correspondió a Ricardo, lo cual nos permitió organizar a las tropas de infantería, con el fin de dejar hueco a la caballería, por si la impetuosidad las llevaba a atravesar nuestras líneas.
Pero pronto comenzaron los problemas.
La marea de hostigadores sarracenos se situó préstamente a distancia de disparo de nuestras tropas ligeras quienes salieron perdiendo en el intercambio de disparos, pese a conseguir impactar en los enemigos mediante nuestros arqueros y ballesteros, que veían lo que se les venía encima. Abrumados por las flechas de infantes y jinetes, en el tercer turno ya habíamos alcanzado en ambos flancos el cupo de bajas que se había establecido como tope para que la caballería comenzara a hacer tiradas para comprobar si su impetuosidad entraba en acción. Comenzamos a hacer tiradas desde nuestro flanco derecho, la Orden del Temple, quienes enfurecidos por la desfachatez musulmana comenzaron a salir al galope, sin orden alguno contra las tropas ligeras, comenzando con una serie de descontroladas cargas que no hacían más que presagiar un desenlace poco favorable si no eran reorganizadas esas tropas en los subsiguientes turnos.
Mientras tanto, en el flanco izquierdo, que ocupaba yo con los Hospitalarios, igualmente comencé a llevar a cabo los test de impetuosidad, que superé sin problemas, lo cual me permitió ir preparando las tropas de infantería tras las caballerías, con el fin de que en caso de que la impetuosidad de los jinetes los llevara al combate directo sin orden, al menos la infantería quedara en retaguardia, protegiendo el tren de bagajes. El ataque musulmán se iba a producir por este flanco, ya que pronto se vió que la concentración de tropas se producía ahí.
De este modo continuaron sucediendose turnos, con la caballería del flanco derecho sin poder ser controlada, arrojada a bravos combates que poco a poco la iba adentrando en la boca del lobo, al concentrarse alrededor de las unidades templarias toda una serie de hostigadores a caballo que pronto harían mella en los temerarios caballeros cristianos, y la del lado izquierdo hospitalario, ya afectada por la impetuosidad, también arrojada a combatir sin orden ni concierto.
Un duro golpe fue la pérdida del Gran Maestre de la Orden del Hospital, que desmoralizó completamente al flanco izquierdo poniendo en un serio aprieto a las tropas implicadas y, por ende, a mí, que pese a los iniciales éxitos, vi la suerte esfumarse como humo. Mierda!.
A partir del turno sexto, la retaguardia de Ricardo comenzaba a activarse,
y se enfrentó a una dura tesitura: dirigir sus tropas hacia el flanco derecho, muy castigado, o bien encaminarse hacia la izquierda, desde donde provenía el principal ataque y la desmoralización cundía entre las tropas. Quizá la excesiva responsabilidad enturbió el ánimo de nuestro amigo, que se dirigió hacia el lado equivocado.
La batalla se recrudeció enormemente, con grandes pérdidas por ambos bandos, llegando los musulmanes a perder dos generales también.
El desenlace tuvo lugar de la manera más inesperada. Una unidad de honderos consiguió atravesar nuestras muy castigadas líneas del flanco derecho y, ante el asombro de todos, consiguió alcanzar el bagaje, lo cual dió la victoria, merecida por otro lado, a nuestros compañeros.
Buena lucha por ambos bandos, creo yo.
Hasta la próxima.

16 de enero de 2008

Bajo el sol de Tierra Santa


"El sol de septiembre castiga a los hombres bajo sus ropajes y cotas de malla. Sabemos que los sarracenos nos estarán esperando de camino, pero por Dios que les haremos pasar un mal rato. A fe mía que su sangre se derramará en las arenas de Palestina.

Nuestro destino es Jerusalem, ahora en manos musulmanas, cosa que pronto cambiará con la ayuda de Nuestro Señor. Nosotros, los caballeros Hospitalarios, que hemos consagrado nuestras espadas a la reconquista de los Santos Lugares, nos encargaremos de ello.

Nuestra ruta pasa por Arsuf y sus cercanos bosques y colinas. Un lugar ideal para una emboscada, que no creo que Saladino deje escapar. Confío en que Ricardo estará también al tanto. Creo que será así, ya que ha organizado la columna de marcha de manera que los templarios, con sus blancas sobrevestas con cruces rojas, encabezan la vanguardia, mientras que nosotros, los caballeros de la Orden del Hospital, de negras vestiduras y cruces de malta blancas protegemos la retaguardia. Ricardo y sus hombres ocupan el centro, mientras que el bagaje , protegido por las tropas, avanza a través de la playa, en paralelo a nosotros.
Casi con seguridad que nos atacarán en el camino. Les aplastaremos en recuerdo de la derrota de Hattin. Esta vez acabaremos con ellos, ¡Vive Dios!
Gerardo de Montferrat. Caballero de la Orden del Hospital.

10 de enero de 2008

A propósito de libros

Buenas a todos, la editorial Altaya acaba de sacar al mercado, por vía kiosko, una colección que titula: "Memorias de guerra. Grandes militares y estrategas de la Historia". A pesar de que no todos los libros pueden resultar igualmente atractivos, hay algunos que merecen la pena, a priori. Los títulos de la colección al completo (38 entregas) están disponibles en la página http://www.altaya.es/, y está dedicada casi exclusivamente a memorias y relatos de la Segunda Guerra Mundial salvo algunas excepciones (Trafalgar, Wellington, Sanjurjo). La colección agrupa memorias de generales alemanes, americanos y algún que otro ruso, así como el relato de algunas batallas significativas ("Banderas de nuestros padres" - James Bradley en colaboración con Ron Powers, en el que se basó la película de Clint Eastwood).

Cambiando de tercio, también acaba de aparecer otra colección interesante de kiosko, ésta de la editorial Planeta, llamada "Lo mejor de la nueva novela histórica". De esta colección, que no aparece al completo, me gustaría destacar dos títulos centrados en lo militar: "Arqueros del rey", de Bernard Cornwell, y "El águila abandona Britania", de Simon Scarrow. Simon Scarrow lleva ya varias entregas haciéndonos disfrutar con las peripecias de un optio de la legión, Quinto Licinio Cato, destinado en Britania. La vida en una legión romana está magníficamente contada y la calidad de los relatos es alta. Muy recomendable. Hablar de Bernard Cornwell es hablar de un especialista en novelas históricas de ambiente militar (ahí está su colección sobre Sharpe, un fusilero británico en las guerras napoleónicas), y esta incursión en la historia medieval es también muy interesante.

Espero haberos despertado el gusanillo sobre los libros.

Un abrazo a todos

9 de enero de 2008

Monte Cassino, el libro

Estoy leyendo actualmente el libro de Matthew Parker Monte Cassino, dedicado a la campaña de inicios de 1944 de los aliados en Italia, concretamente a las duras batallas que tuvieron lugar en la conocida como Linea Gustav, en las que se vieron envueltos contra los atrincherados alemanes las tropas norteamericanas, inglesas, neozelandesas y australianas, pero también a norteafricanos del ejército francés, hindúes, nepalíes gurkhas, ... en un conglomerado multicultural de difícil coordinación.

El relato es muy duro, sin ambages ni retórica superflua. Narra en testimonios de personajes implicados en las batallas que tuvieron lugar entre enero y abril de 1944, tanto de un bando como de otro, en las cuales las bajas no solo se produjeron por las balas y explosivos de los soldados, sino que la climatología extrema también cobró un alto precio.

Las primeras acciones, a cargo de los estadounidenses, se vieron frenadas de forma muy violenta por las defensas alemanas, y los asaltos a las diversas cotas en torno a Cassino y su monasterio fueron descoordinadas e infructuosas, muy contraproducentes para la moral de los soldados, que veían cómo sus ofensivas sólo servían para diezmar y desangrar sus tropas, sin conseguir objetivo alguno.

Parker achaca el desastre de la ofensiva norteamericana a los mandos, absolutamente desconocedores de la terrible orografía y climatología a la que estaban sometidas las tropas, obligadas a atacar en condiciones completamente adversas contra un enemigo que controla las alturas y tiene capacidad de disparo completa desde diversos ángulos.

El relevo de los norteamericanos por neozelandeses, australianos y gurkhas es analizado por el autor como una inyección de tropas más profesionales y preparadas, que sin embargo, se ven abocadas a unas condiciones igualmente extremas, a ataques igualmente duros y a una situación de desgaste cercana al colapso total.

La verdad es que es una lectura muy cruda. Realmente sufres cuando te pones en el pellejo de los que allí lucharon. Es un libro que para mi, como jugador de wargames, tiene dos lecturas:

Por una parte, creo que nos hace una llamada de atención acerca de lo que la guerra es en si misma, miseria, locura y sufrimiento extremo, algo que no hay que olvidar cuando organizamos algún escenario. Es cierto que los que practicamos juegos de guerra sólo tenemos en cuenta los movimientos tácticos, las tropas, la vertiente más "ludica" de la guerra (los niños han jugado a soldados en cualquier época, y ésto no es más que una prolongación más sofisticada de ello). Por ello, cuando juguemos otra batalla, creo que podría ser interesante tener en mente que esas unidades de soldados de plomo que "comandamos" representan a los soldados que lucharon y murieron en las diferentes guerras de la humanidad, y que cuando nos "eliminan" a un batallón, compañia u otra unidad, en realidad representan las vidas de soldados reales. En fin, no pretendo ser moralista, pero es algo que tendré en cuenta la próxima vez que falle un test de moral...

Por otro lado, me ha puesto los dientes largos respecto a la Segunda Guerra Mundial. Los escenarios de las batallas de Cassino parecen difíciles, pero creo que se podría preparar algo referente a la toma de la ciudad por los neozelandeses y australianos, una batalla realmente dura e interesante. Miraré a ver que puedo hacer al respecto.

Bueno, es un libro que recomiendo, ya que también nos recuerda que hay algo más que Normandía y norteamericanos, que en Italia también se luchó y mucho , y que los aliados no sólo eran los Yankees.

Esto por ahora. Espero acabarlo pronto, ya que tengo tareas pendientes: El último libro de Pérez Reverte, Un día de cólera, y un libro que me han traido los Reyes, cuyo autor es Digby Smith y la editorial Inédita, cuyo título pinta realmente bien: ¡A la carga!. Es un estudio acerca del arma de caballería en época napoleónica, con relatos de batallas y demás. Muuuuy buena pinta.

4 de enero de 2008

Comenzamos 2008 con "guerra"


¡Feliz Año Nuevo a todos los asiduos del blog!

Ha sido un año intenso, lleno de diferentes escenarios y campañas, en el que hemos recorrido diversas batallas de la historia, napoleónicas, guerra franco-prusiana, renacimiento (con estupendas batallas con Tercios) o antigüedad, con estupendas batallas con falanges y romanos. También la entrada de nuevos amigos a nuestro club ha aportado "sangre joven" y planteamientos diferentes que han hecho que nuestra afición tome nuevas fuerzas. Tambien, los últimos que entramos vamos, poco a poco, puliéndonos y adquiriendo "experiencia de combate". En definitiva, un muy interesante 2007 hemos dejado atrás. Ha quedado pendiente la II Guerra Mundial, pero esperamos darle forma este 2008, puliendo nuestro reglamento para el período.

Ahora abrimos una nueva temporada, y lo hacemos por todo lo alto. Nos trasladamos a las ardientes playas de Tierra Santa y nos volvemos a poner en la piel de cruzados y sarracenos. Proximamente plantearemos la Batalla de Arsuf (septiembre, 1191), entre Saladino y Ricardo Corazón de León (Podeís ver un resumen interesante en la wikipedia). Los equipos ya están preparados y sólo falta el planteamiento, que resulta de dos ejércitos que tienen características bien diferenciadas, como son el más móvil y ligero de Saladino frente al pesado e impetuoso ejército cruzado.

En suerte me ha correspondido llevar parte de los cruzados. Las filtraciones de información aún no han profundizado más, pero en las próximas semanas me llegará el informe de batalla. Mientras tanto, ya me estoy repasando la batalla y planteando el despliegue y las posibilidades.

¡¡Ya estoy comiéndome las uñas por la emoción!!