23 de abril de 2008

Caballería Ligera Británica










Acabo de pintar unas miniaturas en 15 mm. para la caballería libera del ejército de Wellington. Concretamente son el 10º de húsares ingleses y húsares de la KGL (King's German Legion). Hacía ya un tiempo que no pintaba minis napoleónicas, pero éstas me han resultado muy agradables de pintar. Son unos restos que tenía por ahí y que aún no había pintado (incluso algunos tenía los sables rotos). Creo que son Old Glory, pero no estoy seguro.
Para los ingleses, con Shakó rojo escarlata, me he basado en la documentación que aporta Osprey, en su nº 126 de la serie Men-at-Arms: Wellington's Light Cavalry , mientras que para los alemanes, lo hice en una ilustración de la época, en la que aparecen dos soldados de infantería y uno de caballería ligera.
Bueno, pues ya los tengo listos para la acción. A ver si los estreno pronto.

22 de abril de 2008

Por fin wargames reales!!!

Quería poner este comentario desde que compré el último número de Wargames Soldados y Estrategía, la revista que mantiene viva la afición por el wargame en España. La verdad es que están haciendo un trabajo impresionante por potenciar nuestra afición, dándonos a los que la practicamos un soporte muy de agradecer. ¡Toda una hazaña, además saliendo al extranjero!.
No obstante, siempre he encontrado una cosa a faltar, y son las fotos. No porque no hayan, que si que las hay y de una estupenda calidad, sino porque no muestran cómo se desarrolla una batalla con miniaturas. Comprendo que a la gente le guste ver fotos espectaculares. De acuerdo, pero ¿por qué les borraban las peanas a las miniaturas? El Photoshop es capaz de muchas cosas, pero de milagros, nada. A veces cantaba y mucho. ¿No quedarían mejor las fotos con su peana, correctamente decorada?. Que, no es por nada, pero los que tenemos miniaturas jugamos con ellas y sus peanas y no nos pasa nada. Igual que sucede con la escala. Reconozco que 28 mm. es muy espectacular, muy chulas una vez acabadas, pero gran parte de los que estamos metidos en ésto jugamos con 15 mm. (más económicas, más rápidas de pintar, en fin, por muchas razones) y hasta ahora, no había prácticamente nada de esta escala en la revista. Ni un huequecito para nosotros. Los pobres soldaillos de 15 mm., el grueso de la tropa, despreciado...
Sin embargo, en este último número he visto todo lo que echaba de menos. Hay verdadero wargame sobre tablero. Escenografía de quita y pon, miniaturas de 15 mm ¡con peanas incluidas! Vaya, lo que acostumbro a ver en mis partidas. Y es que todos los que jugamos a estas cosas podemos sentirnos identificados con el reportaje acerca de Ocaña 1809, donde para la escenografía emplean las utilísimas casitas de belén, que en más de una ocasión nos proporcionan un decorado de lo más socorrido (aunque mi mujer se cachondee de mi).
Quizá parezca una tontería, pero el hecho de ver un wargame real en una revista de tan amplia difusión como ésta hace que me sienta mucho mejor. Creo que lo que hacemos está bien y que tenemos unos niveles de juego más que aceptables, sino que vean las fotos de la batalla de Pavía, que puse en este mismo blog no hará mucho, en las que Frank se curró un escenario muy conseguido con variopintos materiales.
Hala, así dan ganas de continuar con todo esto.
Ánimo a la gente de Wargames Soldados y Estrategia, que les apoyamos, pero que no se olviden de nosotros. No todo son miniaturas bonitas y bien pintadas, o dioramas espectaculares, que para eso hay otras aficiones. El wargame, y es mi opinión personal, tiene mucho de modelismo, pero es un poquillo diferente al modelismo estático, ¡que no lo es en absoluto!. A todos nos gustan las miniaturas bonitas y bien pintadas, pero hay que tener en cuenta que la cosa no acaba ahí.
Naturalmente, sigo comprando y recomendando la revista, y más ahora, que me ha reafirmado en mis planteamientos de jugador con miniaturas.
¡¡¡Adelante con ella!!!

15 de abril de 2008

Luchana 1836

Este pasado fin de semana representamos la batalla de Luchana, entre Carlistas y Liberales, que tuvo lugar el 24 de diciembre de 1836, en el marco del cerco a Bilbao por parte de los carlistas.
En esta ocasión, y como viene siendo costumbre cada vez que jugamos este período, me toco el bando carlista, con lo cual la cosa se ponía interesante.
En esta batalla, los liberales intentaron cruzar el río Galindo por el puente frente a Luchana y por medio de barcazas en otros puntos para socorrer a los bilbainos, en una dura batalla que acabó con victoria para los cristinos, dando los carlistas por finalizado el cerco a Bilbao.
En nuestro caso, la situación se presentaba igualmente complicada para el bando carlista, que veía como las primeras iniciativas correspondían a los cristinos, quienes comenzaban a cruzar el Galindo por las barcazas y el puente.
Nuestro planteamiento de la batalla consistía en reforzar el centro, haciéndonos fuertes en el convento que había frente al puente, frenando el cruce del río por ese punto, mientras que en el flanco derecho se atacaría a las tropas que cruzaban en barcazas. En el flanco izquierdo, donde me encontraba yo, la misión era ocupar un pueblo en lo alto de una loma y procurar atraer el mayor número de tropas posible, simulando ataques o amenazando el flanco enemigo. Ante todo, había que economizar bajas, ya que un exceso de ellas haría pasar una prueba de moral para la división.
Así, comenzó el primer embite de los cristinos contra nuestro flanco derecho, mientras que nosotros íbamos tomando posiciones en el centro e izquierda. Pese al ímpetu puesto en este primer combate, la suerte adversa quiso que fracasara en toda su envergadura. Pese al empeño que el jugador cristino puso en intentar superar al carlista, no hubo forma de conseguir abrir brecha en nuestro flanco derecho, que cada vez se hacía más fuerte.
En el centro, y ante los adversos resultados del primer contingente, la situación se ralentizó, surgiendo una sombra de indecisión y desconcierto entre los cristinos, que permitió que se creciera nuestro centro mientras se desmoronaba su flanco izquierdo. Mientras tanto, en mi zona, las tropas liberales se sentían indecisas entre atacar mis posiciones o desplazarse hacia el centro, en apoyo de sus compañeros. Opté por fingir un ataque por unos sembrados frente a la colina que ocupaba, mientras que con un batallón, el mejor del que disponía, me posicionaba en apoyo de la caballería, que se había desplazado en amenaza al centro liberal.
La batalla continuó desarrollándose con la tónica de la mala fortuna en los ataques de los cristinos, que nosotros aguantábamos con mucha entereza. En mi flanco sufrí incluso una carga de caballería con el objetivo de romper en mi flanco y que quedó en nada, ya que mis húsares aguantaron con firmeza para, con posterioridad, dejar lugar a mis soldados que abrieron fuego en descarga cerrada contra los jinetes, desbaratando toda posibilidad de contratataque.
Por otro lado, y viendo las dificultades en el centro y flanco, los liberales intentaron atacar mi flanco, quizá con el objetivo de eliminar una de las amenazas y concentrarse en el resto, pero tampoco tuvieron el éxito esperado, además de resultar una tardía maniobra.
Con todo ello, la victoria se decantó hacia nuestro bando, en una batalla que prometía ser cruda y difícil para nosotros y que se transformó en una descoordinada ofensiva cristina que nos puso el triunfo a la mano.
El escenario, realmente espectacular. Esta vez, Manolo nos brindó un fenomenal paisaje navideño para representar la batalla de Luchana, con sus miniaturas de Fantassin de la estupenda gama de carlistas que tienen en su catálogo. La nieve nos llegó al culo. Aún tengo bolitas de corcho por la ropa!!

11 de abril de 2008

Tecnicas de pintura (imprimación)

Como resultado de alguna consulta, ha surgido la cuestión de cómo imprimar las miniaturas para el pintado posterior. No quiero dar un curso de pintura, sino sólo comentar cual es el método que yo empleo para pintar mis miniaturas, que suele ser el más habitual entre los aficionados a este mundillo.
Básicamente, el proceso de imprimación es simplemente aplicar una capa de pintura negra o blanca sobre la miniatura para que el resto de colores posteriores agarren bien. Se puede aplicar bien a pincel o con spray. Yo recomiendo encarecidamente el segundo método, sobre todo si hay que pintar varias figuras, además de que el acabado es más homogéneo.
La historia está en escoger negro o blanco para la capa base. Hay quien es más partidario de una que de otra, pero yo empleo ambas según la miniatura lo requiera.
Para miniaturas de gran cantidad de carne visible o telas de colores vistosos, empleo la imprimación en blanco, que proporciona más claridad y luminosidad a los colores. Una vez aplicados éstos, toca perfilar, pero el acabado es más vistoso.
Sin embargo, para miniaturas con gran cantidad de metales, o de la Segunda Guerra Mundial, como el ejemplo de los británicos de la entrada anterior, o simplemente caballos o vehículos, opto por la imprimación negra, que permite colores más oscuros y simplifica la tarea posterior de perfilar las separaciones entre uno y otro color. Para metales es la mejor opción, esencial para, por ejemplo, una cota de malla o coraza.
El proceso para imprimar es muy sencillo: Se pegan varias miniaturas sobre un soporte que puedas manejar sin tocarlas. En un lugar aireado (el spray deja un tufo persistente, vamos, que no es recomendable hacerlo en el salón o una habitación sin ventilación porque te tirarán a la calle) se les aplica una capa de imprimación a una distancia de entre 30 0 40 cm, teniendo cuidado de no pringar demasiado las miniaturas (si les tiras muy de cerca existe ese riesgo). Se dejan secar en un lugar no demasiado expuesto al polvo y ¡¡ya está!!, miniaturas listas para comenzar a pintar. Yo suelo imprimar entre 16 o 20 minis por sesión, lo que luego después puedo pintar.
Hala, al tajo.

2 de abril de 2008

Miniaturas en plástico (Británicos)

Un oficial británico de Italeri. El uniforme está pintado con el British Uniform de Acrílicos Vallejo, con lavado de tinta marrón. Creo que el acabado es aceptable.






Dos infantes británicos o de la Commonwealth (australianos o neozelandeses). El de la izquierda es de Revell y pertenece a una referencia de australianos, que iría perfectamente en Monte Cassino o Creta. El de la derecha es de Italeri.




Estos dos son Italeri. Muy Chulos. Verdaderamente un placer pintarlos. La expresión de las cara me ha gustado mucho. Creo que son una referencia antigua de Esci, pero son excepcionales.




Un viejo Stuart que pinté hace tiempo y que tenía por ahí muerto de risa. Ahora servirá en la causa aliada.

AMT 2008

El pasado fin de semana, del 28 al 30 de marzo, se celebró en Torrent la edición de 2008 del ya veterano concurso de modelismo estático que convoca la Asociación Modelista de Torrent. Se trata de una ocasión excepcional para deleitarse con estupendas maquetas, figuras y dioramas que se someten a concurso, además de recrearse en los stands de proveedores que se sitúan en el patio de l'Auditori de la localidad valenciana.
Allí estuvimos mi familia y yo el sábado por la mañana, el único rato que nos pudimos escapar este fin de semana, con lo cual, lamentablemente, nos perdimos lo mejor:el poder contemplar las maquetas y dioramas, ya que la exposición se abría al público a partir de las cinco de la tarde. Aunque pensándolo bien, yendo con mi pequeño aprendiz de modelista, tampoco hubiera podido verlas como Dios manda, ya que no quiere más que le lleve en brazos (y ya pesa) y no me deja ver nada. Otro año será.
No obstante, si tuve la oportunidad de estar un rato con los miembros del Grupo de Recreación Histórica "¡Ay, Carmela!", quienes muy amablemente se prestaron a enseñarme a lo que se dedicaban y el material del que disponían. Se trata de un grupo que recrea la Guerra Civil Española, con exactitud en sus uniformes y armas, de uno y otro bando. Una experiencia realmente enriquecedora, ya que cómo creo que he comentado en alguna ocasión y pese a lo que nos toca en cuanto a lo próximo, resulta ser un período que desconozco. Paradójicamente entiendo más de armamento de la antigüedad que de moderno.¡Qué cosas!. Tuve la ocasión de tener entre manos varios fusiles y carabinas, entre ellos un Moshin - Nagant soviético, o un casco modelo Trubia, que me hacía ilusión. Muy interesante. Recomiendo echar un vistacillo a su página web.
Además de esta gente, habían otros que llamaban mucho la atención por ir vestidos con uniformes israelíes de la Guerra de los Seis Días, muy curioso y fielmente representados; u otros con uniformes de la Wermacht, impresionante. Realmente, el AMT se está convirtiendo en una cita que no conviene dejar pasar.
También pude darme un garbeillo entre los stands, que principalmente ofrecían todo lo necesario para el modelista. Aproveché para hacerme con algunas cosillas que de normal no encuentro. Básicamente andaba a la caza de material de 1/72, concretamente algo de británicos, algún Bren Carrier o similar, para el proyecto de miniaturas de plástico que tengo entre manos (ya pondré unas fotillos de las minis). Y es que hay mucho donde picar. En primer lugar, me agencié unas minis de Preiser de Panzergrenadiers sentados, que puede parecer un poco chorra, pero queda muy feo ¡un semioruga pululando por el campo de batalla sin un mísero tripulante a bordo!. Así lucen más. También me hice con un espectacular equipo de mortero de 81 mm de las Waffen- SS con uniforme mimetizado, al cual no pude resistirme (bueno, es que soy un poquillo flojo yo en ese aspecto, je, je). También localicé unos vacuformes de escenografía (ruinas y demás) que encajan bastante bien en la filosofía de wargame tanto como en la del diorama. Por un precio aceptable, conseguí elementos de edificios y ruinas que creo que me servirán bastante bien.
Bueno, la verdad es que como decía con anterioridad, el AMT de Torrent se convierte en una interesante cita. Creo que el próximo año no fallaré, y espero ir al menos en sábado por la tarde y no perderme la exposición de maquetas. Quién sabe, hasta quizá vaya uniformado.Nunca se sabe...