30 de julio de 2008

Nos vamos de vacaciones!!!!

Parece que no llegan nunca, pero ya están ahí. Nos vamos de vacaciones y no se si podre escribir mucho en el blog, ni si llevaremos a cabo muchos encuentros, porque en estas fechas todos salimos corriendo a lugares paradisíacos o simplemente lejos de nuestros puestos de trabajo.
Por mi parte ya tengo planes de pintura para este veranito. Quiero pegarle un achuchón a los austríacos napoleónicos, a ver si los voy completando. También tengo intención de ir dando forma a los ejércitos romano tardío y godo. Por si me aburriera, también tengo falanges para acabar...
En fin, mucho plomo para tan poco día!!

Disfrutad del agosto, amigos!!

Au!

29 de julio de 2008

Neo Asirios contra Egipcios

El pasado fin de semana celebramos un encuentro en el que enfrentamos a los Neo Asirios contra el ejército egipcio, en una batalla que orquestó Manolo estupendamente, como es costumbre en él.
Para que os hagais una idea, el terreno era, como corresponde a la zona geográfica, en su mayor parte liso y despejado, un campo perfecto para el empleo de carros de los cuales los Neo Asirios tenían un considerable número. Tan solo había un accidente geográfico , unos oasis, a la derecha de las posiciones egipcias.
Las fuerzas de uno y otro bando estaban compensadas. Los Neo Asirios eran más numerosos en caballería, mientras que la calidad de tropa de los egipcios, con quienes me tocó en suerte ir, era en general superior. En fin, todo un escenario equilibrado que auguraba buena lucha y resultado imprevisible.
Los planes se trazaron y se dispuso todo para la batalla, que comenzó de forma espectacular: los Neo Asirios habían desplegado un centro bastante contundente, con todos sus carros pesados en línea, mientras que a su derecha alineaba gran parte de la caballería y camellos, junto a infantería pesada, teniendo a su flanco izquierdo otro nutrido grupo de caballería ligera e infantería, encargados al parecer de tomar y mantener el oasis y presionar a nuestras tropas desde allí.
También contaban con una reserva de infantería pesada en retaguardia, dispuesta a desplazarse allí donde fuese necesario.

Desde nuestro bando, yo tuve el privilegio de llevar el centro, que contaba con dos divisiones (el ejército egipcio parece ser que se organizaba así) de infantería de gran calidad, junto a arqueros medios, ligeros y carros ligeros, verdaderas plataformas de disparo móvil. Mis planes estaban en la línea de atacar el centro de carros con una de las divisiones, mientras que con la otra apoyaría a la división de mi derecha, que estaría ocupada tomando el oasis y desalojando de allí a los Asirios. A mi izquierda, otra división se encargaría de presionar a la caballería para hacerla retroceder y huir, teniendo ese flanco una especial importancia, ya que pretendíamos penetrar en sus defensas principalmente por ahí. La reserva del faraón incidiría especialmente sobre ese punto, con lo cual todo indicaba que era ese el foco más importante de conflicto.

Con todo ello comenzó el intenso combate, que no se demoró mucho en mostrar la crudeza y la decisión de los generales. Los intercambios de disparos en nuestro flanco derecho, en la pugna por la posesión del oasis, no se hicieron esperar. Las tropas de infantería de ambos bandos se enfrentaban entre las palmeras, mientras que la caballería asiria hacía frente a los disparos y embites de los carros ligeros egipcios de ambas divisiones, que tenían como objetivo desbaratar a estos jinetes y rodear el oasis, aniquilando así a las tropas allí concentradas.
Mientras tanto, en el centro la acción iba mostrándose en el intercambio de disparos entre las infanterías ligeras y los primeros carros que llegaba a la zona de conflicto. Pronto se llegó al cuerpo a cuerpo, en el que como es natural, los pesados carros asirios buscaron principalmente a sus oponentes egipcios, armados más a la ligera, mientras que mi infantería buscaba con ahínco enfrentarse a estos carros con la fundada esperanza de desbaratarlos y abrir una brecha en el centro.
En nuestro flanco izquierdo , la acción se desarrollaba con mayor cautela, si llegar ninguno de los bandos a contactar plenamente, si bien el ataque de los carros asirios se desarrolló igualmente por ese lado.
Al igual que sucedió en el informe de batalla de Pavía, la victoria no se decantaba por ninguno de los dos bandos de forma clara, aunque una muy atrevida y exitosa maniobra del comandante asirio enfrentado en oasis le llevó al combate personal contra el comandante de mi división más cercana a dicho oasis, a quién derrotó, desmoralizando por completo a este grupo, anclándolo en sus posiciones e impidiendo que realizaran más ataques efectivos, permitiendo tan sólo que se fuesen replegando y disparando a la vez. Muy, pero que muy reñido el combate.

Finalmente, la victoria se inclinó por el bando neo Asirio, que capturó en una penetración de sus carros, al Faraón. ¡Por Rá!¿No ganaré nunca una batalla, qué rabia!.

En conclusión, muy buena la batalla, de esas que da gusto jugar por la intensidad de los combates.

Lo positivo en mi opinión personal: cada vez me siento más seguro en las maniobras y combates. Cada batalla que pasa veo más claro donde debo atacar y cómo, donde debo defender con más tenacidad. Todo es práctica, pero en este caso, cada vez me divierto más.

Lo negativo, la tensión innecesaria generada por discursiones que no llevan a ninguna parte y desconcentran a los compañeros. No es lo habitual, pero a veces puede pasar. En fin, a ver que pasa en la próxima. Parece ser que será de la Guerra de los 30 Años. Hmmmm. Interesante.

¡¡Hasta la próxima.!!

P.D. :Pronto pondré fotos de Godos ya pintados, para complementar a los romanos tardíos. En tener una unidad completa, los pondré guapos y os los enseñaré.

23 de julio de 2008

Reflexiones de verano

Hace tiempo que no posteaba algo en este blog pero últimamente han pasado algunas cosillas y eventos que me han dado que pensar.

El pasado 19 de julio de 2008 se cumplieron los 200 años de la Batalla de Bailén. Por lo que he leído fue una auténtica gozada (ver el video), pero el evento quedó empañado porque ni un sólo miembro de la familia real o del gobierno estuvo presente en las celebraciones. Eso me demuestra que después de 200 años todavía no hemos aprendido la lección. En este país, o lo que queda de él, a los de arriba (reyes y políticos) los de abajo les importamos un comino.



Durante el fin de semana que se conmemoraba la batalla de Bailén yo he estado en Londrés con la familia de mi mujer. No conocía dicha ciudad y debo reconocer que me ha gustado. En ciertos momentos me ha recordado un pequeño pueblo, sobre todo algunas zonas del barrio de Pimlico, barrio cercano al National Army Museum. Una visita obligada para cualquier aficionado a la historia militar y a las miniaturas, esto último por el increíble diorama de la batalla de Waterloo. En otros lugares de Londres, como las cercanías de Buckingham Palace, se nota que fue la capital de un imperio. Pero hay algo que me ha llamado poderosamente la atención. Tienen un montón de estatuas y placas recordando a todos aquellos que en algún momento lucharon por dicho país. En mis paseos vi una lápida que recordaba a 75 norteamericanos muertos porque una V-1 había caido en el edificio que ocupaban, o un bello monumento a los animales que habían muerto en las distintas guerras luchadas por los británicos. Se trata del "Animals War Memorial", y está cerca del Speaker Corner en Hyde Park.

El caso es que me acordé de unas cuantas columnas del escritor Perez-Reverte, al que hace poco Falco le dedicó un post. Por un lado me acordé de la columna dedicada a la batalla de Bailén y publicada hace un año. Por otra, la recientemente dedicada a nuestros aliados ingleses durante las Guerras Napoleónicas. Con amigos como esos quién necesita enemigos. Pero la que primero me vino a la cabeza fue la de las banderas de Tudela. Que diferencia tan grande entre como tratan y respetan unos pueblos a su historia y como la tratamos otros.


Así no me extraña que los gibraltareños sigan queriendo ser "Britizshh".

18 de julio de 2008

Auxilia Palatina (Preview)


Aún faltan por rematar algún detalle, pero no he podido resistirme a incluir ya las primeras fotos de mis primeras unidades de Auxilia Palatina del Bajo Imperio Romano. Son miniaturas de Alan Toullier y son de estupenda factura y bastante bien documentadas. Los yelmos, del tipo Intercisa, así como las lanzas (no hay pilum en esta época) y las largas Spathae los hacen estupendos para representar este tipo de tropa. Son ligeramente superiores a los 15 mm clásicos de Essex, de los cuales también tengo legionarios del período, los cuales también estan correctamente documentados (al menos la infantería), si bien la pose resulta más estática, sin transmitir la fuerza del combate, como lo hacen las que aquí os ilustro.

Bueno. He adquirido también legionarios y caballería, así como godos de la misma marca. Espero poder poner pronto las fotos de alguno de ellos y comenzar a engrosar este período, que creo que soy pionero en este caso en el Club. También confío en poder realizar en un plazo corto de tiempo, y con el auxilio de mi colega Falco, alguna de las batallas más interesantes del período, como la de Estrasburgo o la de Adrianópolis. ¡¡Vaya un reto!!

17 de julio de 2008

Último número de Wargames, Soldados y Estrategia

Ha aparecido el último Wargames, Soldados y Estrategia, numero 39 y, ¡¡qué casualidad!!, el monográfico corresponde ¡¡al Bajo Imperio Romano!!. Parece que me hayan leído el pensamiento... Hace bien poco publicaba un post con los primeros resultados de mi incursión en esta época que siempre me ha fascinado tanto y ¿qué me encuentro en el quiosco?... Impresionante. La verdad es que el dossier de esta revista suele ser bastante completo y variado, con temas muy diversos, que te pueden resultar de menor o mayor interés, pero que nunca te dejan indiferente. En este caso, resulta muy práctico para iniciarte en el período, adecuado para todo aquel que no tenga demasiados conocimientos acerca de los siglos III y IV y el ejército tardorromano.

Se puede completar la información con el número 10 de la misma revista (correspondiente a septiembre-octubre de 2003) que trata de modo somero acerca del ejército romano tardío, también con excelentes fotografías de miniaturas en 28 mm, que sirven perfectamente de inspiración de pintura. También podemos echar un vistazo al más reciente número 27, en el cual hay un artículo acerca de los persas sasánidas, también enemigos de Roma en este período.
Un dossier en definitiva muy interesante, con información acerca de las legiones del Imperio, ahora muy diferentes a las clásicas legiones altoimperiales, de en torno a 6.000 legionarios, que cuentan en este período tardío con tan sólo 1.000 o 1.200 hombres por legión; o las Scholae, la élite militar del momento, que reemplazan a la Guardia Pretoriana desde el mandato de Constantino; o a la Auxilia Palatina, una tropas que se convierten el una excelente fuerza de choque, a la vez que también pueden realizar labores de escaramuza e infantería media.

Todo aquel que quiera profundizar más en el tema puede consultar la bibliografía que ofrece el dossier, un tanto orientada exclusivamente al wargame, pero correcta, ya que hace mención a los clásicos del período, como Amiano Marcelino o Procopio.
Yo recomendaría también el libro de Alessandro Barbero, El día de los bárbaros (Ariel, 2007) pese a la pifia de la traducción que en un momento dado habla de maíz, ¿¿¿ en el siglo IV???, el cual trata acerca de la batalla de Adrianópolis en el 378 d.C.

En fin, siempre es una alegría hojear esta revista tan nuestra, pero éste número es magnífico. Por cierto, un saludo desde aquí a Carmina e Inma, mis quiosqueras favoritas, que me miman y me traen puntualmente la revista y otros libros de mi afición friki, haciendo posible que gracias a su interés, este hobby llegue sin grandes problemas a este lado de Hispania.

15 de julio de 2008

El húsar


Hace poco acabé el primer libro que escribió Arturo Pérez Reverte, publicado en 1986, "El húsar". Curiosamente todos los demás ya me los había leído y disfrutado pero éste todavía no lo tenía. Es un libro corto en el que el autor ya demuestra sus dotes para narrar magistralmente la vida de un soldado y el aire que se respira antes de una batalla, durante y despúes.

El final es descorazonador porque se nos muestra la cara más dura y cruel de la guerra: la sangre, la angustia por morir, las vísceras, el miedo, el recuerdo de los familiares, la sinrazón, la crueldad, etc. Reverte lo ha vuelto a hacer en novelas posteriores como "Trafalgar", "Un día de cólera" o en la serie de Alatriste, pero es en esta novela por primera vez donde aparece la cara descarnada de la guerra. El soldado que sobrevive a la batalla, cansado, con heridas, aturdido, desorientado, contento por haber sobrevivido, no piensa en la gloria de las acciones realizadas o en las consecuencias políticas que se derivan de la batalla, lo primero queda para los historiadores, lo segundo para los generales y políticos. El soldado sólo piensa en que ha sobrevivido una vez más. Y este pensamiento se repite desde el legionario romano hasta el soldado de la II Guerra Mundial.

Hace poco leí que los soldados noveles antes de la batalla sienten una especie de excitación y de euforia, como si se sintieran invencibles y ansiaran realizar una acción heroica, sentimiento que contrasta con el soldado veterano que se muestra callado y concentrado en sus pensamientos. Esta excitación que provocan los prolegómenos de una batalla, antes de entrar en acción, es muy bien descrita por Reverte en la figura del protagonista de la novela. Sin embargo después de la batalla, el protagonista ha sufrido una metamorfosis tal que sólo es capaz de pensar que ha sobrevivido y le importa un bledo saber quién ha ganado la batalla. Que nos sirva de lección.

Dos años llevando el Estandarte

Hace unos meses que no contribuía a este blog porque desgraciadamente somos esclavos del tiempo. Sin embargo lo leo de forma habitual y tengo que decir que disfruto mucho, gracias Pedro por crear una página así. Ahora que estamos en julio cumplo dos años desde que me dieron la oportunidad de formar parte del Club Estandarte. Soy un apasionado de la historia pero reconozco que el miniaturismo histórico para recrear batallas era un mundo que se me escapaba aunque no soy ajeno al miniaturismo. Después de dos años me siento muy afortunado de pertenecer a este club y sobre todo muy orgulloso por lo que hacemos, por cómo disfrutamos jugando, por cómo nos planteamos nuevos retos y por cómo nos sentimos todos compañeros y amigos. Es un placer que espero que dure toda la vida. Gracias de nuevo.

12 de julio de 2008

Comenzamos el período tardorromano


Reconozco que siento debilidad por el mundo antiguo, concretamente por dos etapas del mundo romano que podríamos decir que cronologicamente se encuentran en un polo y otro, a saber: en primer lugar la República en su momento de expansión, con el colofón de la victoria sobre los cartagineses y su expansión mediterránea; y en segundo lugar el conocido como Bajo Imperio, considerándolo desde la crisis del siglo III d.C., con el período de anarquía militar y la división del Imperio en dos mitades, Occidente y Oriente. A mi modo de ver, el período republicano tiene el gusto a lo heróico, a la creación del mito de la invencibilidad de las legiones romanas, al nacimiento de un gran imperio, que comienza a ajarse en el siglo III d.C, culminando con la caida del imperio de Occidente en el 476 d.C. a manos de Odoacro, que depone al último Emperador de los romanos, Rómulo Augusto.
Para mi, el período comprendido entre el siglo III y el V me resulta enormemente atractivo, ya que en esta etapa se suceden las batallas entre los diferentes candidatos a la púrpura imperial, en las que el número cada vez mayor de bárbaros enrolados en las legiones romanas dejan su sangre en las pugnas entre caudillos. Por otra parte, los cambios se suceden de forma progresiva, deteriorando la imagen clásica del imperio romano que nos suele plantear el cine. Por ejemplo, las legiones romanas pasan de tener en torno a 6.000 efectivos a poco a poco, quedar reducidas a tan solo unos 1.000 o 1.200 infantes. Surgen o más bien se generalizan nuevos tipos de caballería, influenciados por los contingentes de extranjeros que se unen a las filas romanas, apareciendo los jinetes a caballo o los Clibanarios y Catafractos...
Es un mundo en cambio, que se ve reflejado en los ejércitos, que asumen estas variaciones y sobreviven a ellas.
Así pues, llevaba tiempo pensando en comenzar a pintar miniaturas de este período que me fascina, incluso he de decir que las primeras miniaturas en 15 mm. que compré hace ya muuucho tiempo fueron precisamente de este período. Aún no me había animado, ya que tenía muchos frentes abiertos, pero ya que estoy comenzando a cerrar algún período (¡de momento ya no pinto más ingleses de época napoleónica!) me he animado a dar el primer paso. Acabo de pintar el primer general romano tardío que guiará a los romanos del futuro emperador Juliano contra los alamanes en la batalla de Estrasburgo, o frente a los godos en Ad Salicem, Marcianópolis o Adrianópolis, o que se enfrentará a los temidos persas sasánidas, o que se batirá contra un usurpador al trono imperial...

La miniatura es de Essex, que cuenta con una gama interesante para este período, sobre todo en lo que a infantería se refiere, realmente muy acertada. Las miniaturas de caballería no lo están tanto, pecando de poca documentación del período, ya que generalizan el casco de corte ático, mientras que en ese momento se va generalizando el yelmo de tipo Spangenhelm, de bandas unidas con remaches, precisamente como el de la miniaturas que os presento. He encontrado para este período unas referencias de un fabricante francés, Allan Toullier, de lo más interesantes, que se ajustan bastante bien a la idea que quiero mostrar de este período, con una gama estupenda de Auxilia y de godos, tanto en infantería como en caballería.
En fin, espero poder comenzar pronto a mostraros mis progresos en investigación y pintado de miniaturas de este tan interesante período.
Salve!!

8 de julio de 2008

Cartagineses reforzados!!


Con todo el tinglado de la simulación de Waterloo otros frentes han quedado descuidado. Mis "antiguos" habían sido relegados por la presión napoleónica y, como se acercan las vacaciones, es momento de retomar viejos proyectos. En este caso he retomado la gama de cartagineses y he acabado de pintar dos elefantes que me quedaban pendientes.
Finalmente contaré con 6 miniaturas de paquidermos, que al cambio hacen aproximadamente unos 30 elefantes en la realidad.
Dos de ellos son de Essex, dignos pero de calidad escultórica, a mi modo de ver, inferior a los otros cuatro, de la marca española Corvus Belli, con una mejor pose y, en general más agradables a la vista. Con ello creo que por mi parte doy por satisfecho el "cuerpo acorazado" de mis cartagineses. Ahora voy a ver si remato unos jinetes iberos que tengo para acabar y así dejo zanjado también este grupo. Quizá me agarre después a los celtas, que tengo unos cuantos para remozar y arreglar, y a las falanges que también tengo aparcadas.
También quiero liquidar una legión romana que tengo completa, a falta sólo de pintarla, y con ello creo que dejaré el período republicano temprano por el momento. Son muchos los proyectos para continuar este verano: Austríacos de época napoleónica, Romanos tardíos y Godos, Segunda Guerra Mundial... Me falta verano!!!

2 de julio de 2008

Waterloo. La debacle inglesa


Este pasado fin de semana, del 28 al 29 de junio se celebraron en Alcoy (Alicante) las VI Jornadas de Simulación Histórica, en las que el Club Estandarte participó ofreciendo la simulación de la batalla de Waterloo.
Han sido un par de días de intensa actividad en el mundillo del wargame en la zona, pudiendose ver los torneos del nuevo Fields of Glory (la versión mejorada del DBM, según tengo entendido) y de Flames of War, el juego que parece estar triunfando, ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Además, acudieron a la cita establecimientos como La Flecha Negra, Quimera, o Escenografía Epsilon, que fueron foco de atención para los numerosos participantes de las jornadas. Un nuevo éxito para unas jornadas que pueden convertirse en referente de nuestra actividad en la provincia de Alicante y quizá a nivel nacional.
Por lo que a nosotros respecta, ese fin de semana recreamos, como dijimos, Waterloo, en el mejor de los ambientes, con el árbitro nervioso desde primera hora de la mañana, pero dispuesto, y los contrincantes listos para comenzar. Tras montar el tablero y la escenografía, comenzamos con la batalla. Mi visión de ésta podría ser la siguiente...
Buuuueeeno. Siempre es complicado describir una derrota, pero en este caso lo es más, ya que realmente fue una derrota aplastante para los que llevábamos a los ingleses y aliados. En otras ocasiones hemos llevado a cabo otras simulaciones en las que ambos bandos han tenido oportunidades de obtener la victoria y finalmente han sido derrotados. No ha sido este el caso, ya que la victoria se decantó casi desde el principio por el bando francés. ¿Qué pasó?. Pues bien, vamos a ver si lo puedo resumir un poco.
En primer lugar, nuestro planteamiento de la batalla fue diametralmente opuesto al que ofrecieron los franceses. Pensábamos que el principal ataque vendría sobre el flanco de los belgas, donde estaba el Príncipe de Orange, con las tropas más débiles, en nuestro flanco izquierdo, mientras que pensábamos que cualquier ataque sobre Hougomont, en nuestro flanco derecho, podía ser una finta o maniobra de distracción. Por si acaso, habíamos planteado que nuestro centro pudiese pivotar bien a la izquierda, bien a la derecha para auxiliar a uno u otro, en caso de que hubiese un ataque más fuerte sobre el sector de Hougomont. Hasta ahí todo iba bien. Hasta que llegó el despliegue francés. El grueso de su ejército, Grande Baterie incluida se encontraba situado frente a Hougomont. ¡Nos habían pillado!. Aún así comenzamos a maniobrar para conjurar el peligro que se nos venía encima.
Los franceses por su lado, ejecutaron con maestría su plan. Acercaron las baterías pesadas a Hougomont y, sencillamente, machacaron a los defensores sin piedad. A partir de ahí, comenzaron a subir la colina y acorralar a los ingleses. Hasta ahí, todo normal. Podíamos haber neutralizado o al menos retrasado el avance francés, estábamos en disposición de ello. Sin embargo hubo una tónica reinante a lo largo de la batalla y que la marcó completamente, y ésta fue la adversa suerte de las armas aliadas. No me gusta achacar una derrota o una victoria a la suerte, sin embargo creo que en esta ocasión fue así en gran medida. Fallos hubieron. Nosotros los cometimos y ellos también. No llegamos a reaccionar con precisión y proteger con infantería a las batería que se retiraban por la colina, por poner un ejemplo, aunque también los franceses avanzaron las baterías cubiertas tan sólo por infantería ligera, con dos líneas de caballería frente a ellos, lo que me permitió neutralizar a la infantería con unos escuadrones de caballería, mientras los otros atacaban a las baterías, lo que podía haber sido un desastre para ellos. Sin embargo ni los ataques tuvieron éxito a lo largo de toda la batalla, ni los disparos de fusilería ni artillería consiguieron hacer mella en los franceses, que avanzaban inexorables. Tampoco las iniciativas estuvieron niveladas, ya que de 19 turnos que duró la simulación, en tan sólo 3 ocasiones tuvimos la iniciativa, lo que nos hizo ir a remolque de los que hiciesen las tropas de Napoleón. En definitiva, un desastre. La llegada de las fuerzas prusianas no consiguió en modo alguno arreglar la situación, terriblemente deteriorada en todos los frentes, lo cual produjo finalmente que tuviésemos que admitir una desconsoladora y abrumadora derrota. ¡Parece ser que Europa sería dominada por Napoleón al fin y al cabo!
Bueno, mi más sincera enhorabuena a los vencedores por su buena labor en ataque, que supieron muy bien aprovechar.
Os dejo unas fotos de la batalla en la que tanto sufrimos...