30 de marzo de 2009

Heraclea, o cómo hacer una cazuela de un casco romano


Al fin el informe de la batalla de Heraclea en la cual, y como venimos comentando en las anteriores entradas de este blog, se enfrentaron los romanos y sus aliados con los epirotas de Pirro en el 280 a.C.

El enfrentamiento tenía visos de resultar altamente colorista y variado, ya que el compendio de tropas implicadas resultaba muy variopinto.

Por un lado teníamos a los romanos y latinos, con el clásico sistema en tres líneas (o cuatro si contamos con la vanguardia de velites o infantería ligera), compuesta de hastati, principes y triarii, mas dos alas de caballería.

En el lado de los epirotas, la variedad era mucho más palpable. El cuerpo principal del ejército lo componía una espectacular falange, con 6 unidades, flanqueada a ambos lados por hoplitas mercenarios griegos y hoplitas italiotas. Como infantería auxiliar contaban con cuatro unidades de thureoforoi, infantería medio ligera armada en la realidad con un thureos (de ahí el nombre), un escudo ovalado ligero, similar al scutum pero más liviano, así como con jabalinas y lanza. Igualmente habían hostigadores y arqueros cretenses, o caballería, muy espectacular por lo denso de sus formaciones. Pero quizá la pieza clave de los epirotas debía ser el elefante. Contaban con cuatro unidades (unos 20 elefantes en la realidad), que poseían un especial factor de combate contra la caballería y una serie de reglas especiales de escenario que los convertían en poderosas armas bien empleados .

Plano del despliegue

 La mesa de juego

De este modo, con el catálogo de unidades claro por parte de ambos contendientes, dio comienzo la batalla, que se abría con los romanos al otro lado del río Siris, mientras que los epirotas tan solo contaban en este momento con un piquete de infantería media y ligera cubriendo el vado a la otra orilla del río. El primer turno ofrecía a los romanos la posibilidad de que una parte de la caballería hubiese encontrado un vado río abajo y pudiera efectuar una entrada desde el flanco izquierdo de los epirotas del vado. Una tirada de 10 con el dado lo haría posible.





No fue así y la caballería tendría que esperar al turno siguiente para que las probabilidades de entrada aumentaran. Mientras tanto, la infantería ligera romana pugnaba por abrirse paso en el vado a base de disparos de jabalinas, a lo que los epirotas, conducidos por mi amigo Jose, respondían con viveza, reteniendo y frenando el cruce de los romanos.



Viendo que la tarea encomendada iba cumpliéndose con efectividad los thureoforoi y arqueros cretenses iban poco a poco sufriendo bajas y cediendo terreno, buscando el camino por donde debían aparecer las tropas de Pirro, aún por llegar. Los turnos se sucedían y la caballería romana seguía sin aparecer, pese a que cada turno aumentaba las posibilidades de aparición, dando un respiro a la castigada infantería ligera epirota, que ya sólo buscaba salir de la presión cada vez mayor de los romanos, ya al otro lado del Siris.

Con ello llegó el quinto turno, en el cual comenzaban a aparecer el grueso del ejército epirota por su zona de despliegue. Encabezaba el avance el mismísimo Pirro, a cargo de la caballería pesada, seguido por la caballería tesalia y los jinetes ligeros. Detrás de ellos hacían su aparición infantería ligera y pesada, quedando los elefantes a la derecha del despliegue griego, en contra de lo que en la batalla real sucedió. En esta ocasión, los proboscídeos se las verían con la infantería romana en lugar de dirigirse contra los jinetes...



Tras el comienzo de la aparición de los refuerzos griegos, en el sexto turno, llegó la anhelada caballería romana, ahora en el momento justo para desviar a los jinetes griegos hacia su lado, evitando que se dirigieran hacia las vulnerables tropas romanas que cruzaban. ¡¡Ya estábamos todos...!!



Los turnos siguientes resultaron ser de acercamiento y tanteo de fuerzas, con numerosas acciones de la infantería ligera de ambos bandos en el centro y de las caballerías, concentradas ambas en un flanco, con choques muy duros que buscaban romper la resistencia de uno u otro. La caballería romana buscaba romper el ala de caballería de Pirro con incesantes cargas, que causaban bajas y desconcierto entre los epirotas, pero que no llegaban a colapsarlos, devolviendo los golpes y reagrupándose continuamente.





Mientras tanto, la falange y los elefantes iban tomando posiciones, avanzando de modo inexorable hacia lo que podía decidir la batalla. El choque entre la poderosa falange y los veteranos principes romanos no tardaría en llegar y la preocupación comenaba a reflejarse en algunos de los rostros de mis compañeros romanos.





Finalmente, y tras constante hostigamiento de los ligeros epirotas, que obligaban a los romanos a perder jabalinas, la falange se abría paso entre sus tropas y plantaba cara a los romanos, que comenzaban a ver donde se decidiría la batalla. La phalanx, a cargo de José Antonio, afrontó su destino y realizó las primeras cargas contra los hastati romanos, que gastaron sus últimos pila en causar un daño extra a los piqueros mientras desenvainavan sus gladii y se encomendaban a sus dioses, en lo que prometía ser el choque más espectacular de la batalla. La pugna se generalizaba a lo largo de la linea de la falange, unas unidades atacando y otras apoyandos dichos ataques, sufriendo los romanos en extremo. Las brechas comenzaron a aparecer entre las líneas de hastati, viéndose obligados a retroceder algunos de ellos, empujando y socavando la moral de las demás tropas.

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Junto a la acción terrible de la falange, los elefantes comenzaron también a machacar el flanco izquierdo romano.

Una regla especial de escenario obligaba a los romanos a ejecutar un test de moral en el momento en que realizasen cualquier acción ofensiva contra los proboscídeos (nombre que a alguno le ha quedado grabado a fuego). Si el test era superado, podían disparar o cargar contra ellos, si no, la huida o el retroceso sería su acción. Ésto quería reflejar el pánico que sintieron los romanos la primera vez que se enfrentaron a estos animales, absolutamente desconocidos para ellos hasta el momento. Con ello, los principes de Vicent comenzaron a intentar resistir la carga de tan temibles animales, con resultado desigual. La cada vez mayor presión en ese flanco amenazaba con colapsar a los romanos...



Y el desenlace se produjo conforme todos íbamos viendo. La línea de hastati quedó reducida a nada, mientras que los príncipes resistían ferozmente hasta que terminó abriéndose también entre ellos una brecha que daba la victoria a las tropas de Pirro, haciendo que las tropas romanas no tuvieran ya opción alguna de conseguir la victoria. Para ser un domingo, día poco habitual para librar una de nuestras batallas, acabamos tarde, y no pudimos prolongar más el desenlace, pero a todos nos quedaba obvio para quién se inclinaba esta vez la victoria.

El desenlace histórico se repetía en esta ocasión, aún con pequeñas variantes, y Pirro disfrutaba de su primera victoria en tierras italiotas.

La verdad es que ha sido muy interesante dirigir esta batalla. He intentado, con las diversas reglas especiales para elefantes, infantería ligera y caballería, reflejar un poco mejor el espíritu de la lucha en el mundo antiguo. Los contendientes han demostrado todos estar a la altura y la verdad es que me ha animado a proponer más batallas de este tipo en el club, ya que contamos con plomo suficiente para realizar alguna más. Por cierto, estoy satisfecho de mi mismo, ya que conseguí acabar las miniaturas de los romanos a tiempo. ¡¡Trescientas cincuenta miniaturas pintaditas por el que suscribe. Buf!!.

Enhorabuena a ambos bandos. Bien jugado por ambas partes. Estoy realmente satisfecho de que haya sido un éxito. Proximamente, AUSCULUM o BENEVENTUM, je,je...
Ave et Vale.

28 de marzo de 2009

Choque de picas y espadas


Mañana domingo tenemos previsto jugar Heraclea, la primera de las batallas entre los romanos y Pirro del Épiro. Tras un mes de marzo excesivamente atareado para mi gusto (apenas he puesto algo en el blog), llegamos por fin a la batalla del mes. Diversos compromisos entre los participantes han hecho que se alargara tanto su celebración, y ha sido finalmente este domingo el día en el que casi todos podían asistir. En esta ocasión no jugaré yo, sino que ejerceré de árbitro de la batalla. He diseñado el escenario pensando en poner en práctica varias ideas que me surgieron desde la última vez que jugamos antigüedad. La infantería ligera tendrá ahora un poco más de autonomía en el disparo. Anteriormente poseía tres disparos de jabalina. Cuando éstos se acababan la infantería ligera perdía su rol principal, el hostigamiento. Ahora sólo perderá una jabalina cuando saque 1, 2 ó 3 en la tirada de dado, permitiendo que se retarde la pérdida de jabalinas.

Por otro lado, he considerado que la formación de combate básica para todo tipo de tropa sea la línea o doble línea, ya que en otras ocasiones, se formaban columnas de combate de modo bastante irreal. He hecho esto porque considero que una columna representa una formación mucho más profunda de lo que en realidad eran. Una unidad de hoplitas, armados con lanza, no tiene la profundidad de una columna, ya que las últimas filas no ejercerían la acción ofensiva necesaria, como puede suceder con los legionarios romanos y la doctrina del sistema de relevos manipular. Sin embargo, sí he respetado la formación de combate en columna para la falange, por obvias razones, y es que los piqueros sí pueden mantener una disposición en profundidad debido a la longitud de sus picas, con las que pueden apoyar el ataque desde una cuarta y hasta una quinta fila.

También he introducido alguna variación en la figura de los elefantes, que comentaré tras la batalla por no desvelar alguna cosa que sucederá en la batalla. Sólo decir que la huida de los elefantes reflejará un poco más el caos que puede suponer la estampida sin control de los paquidermos, que puede perjudicar tanto a amigos como enemigos, así como un factor de combate mejorado contra caballería.

En fin, un escenario muy sencillo, sin excesivas complicaciones de terreno, que permite jugar todas las unidades y ver cómo se comportan en combate para futuras nuevas batallas de antigüedad, época que me atrae mucho y que supongo que potenciaré más a partir de ahora.

Un detalle que me enorgullece mucho es que todas las miniaturas de romanos que habrá sobre la mesa son mías y me las he pintado yo. Tengo ya dispuestas tres legiones republicanas enteras, con todas sus unidades: velites, hastati, principes, triarii y caballería. Creo que es un muy buen fundamento para representar muchas de las batalas republicanas más interesantes, tanto de las guerras púnicas como de cualquier etapa previa a la cesariana. He pintado una de las legiones de modo irregular, con los escudos diferentes, ya que con ella puedo representar la legión de esclavos alzada en la guerra contra Aníbal, o aliados latinos o simplemente para reflejar que en esa época, el armamento del legionario se lo costeaban ellos mismos, dando una apariencia u tanto irregular, en contra de la imagen uniforme dada principalmente por el cine, de las legiones romanas, que no será realidad hasta, al menos, las reformas de Mario, a finales del siglo II a.C..

Bueno, sólo me resta desear suerte a ambos equipos y que los dioses estén con ellos. Mañana se verán las caras en Heraclea.

Ave et vale

2 de marzo de 2009

Ancient Warfare

Esta semana pasada recibí el primer número de mi suscripción a una revista holandesa llamada Ancient Warfare. Se trata de una publicación que trata acerca de la guerra en el mundo antiguo y resulta muy interesante, ya que cada número tiene un eje conductor alrededor del cual se redactan los artículos. En este caso, el tema central era la figura del mercenario en la antigüedad y todos los artículos de este número tratan acerca de estos personajes.



Los artículos resultan bastante acertados, con una buena precisión arqueológica pero con intención divulgativa. Por poner un ejemplo, en este número aparece un artículo corto acerca de un casco de tipo italo-calcídico que se encuentra en el Museo Nazionale Della Siritide en Italia. Se trata de una descripción del casco encontrado en una tumba dela Necrópolis de la antigua Heraclea (¡qué casualidad!), la actual Policoro. El artículo describe la pieza y, finalmente, deja entrever que pudiera haber pertenecido a uno de los mercenarios conocidos como Mamertinos, que actuaron por el sur de Italia y Sicilia en el siglo III a.C.

Otro de los artículos, muy interesante es uno que habla acerca de los mercenarios griegos al servicio de Persia, el Egipto del siglo IV a.C o Cartago. Habla acerca de su papel en los ejércitos de la antigüedad y de las diferentes suertes que tuvieron personajes como Charidemos, Amintas, Chabrias o Xanthippos. De éste último hay un artículo referente a su obra maestra, la batalla de los Llanos de Bagradas, en la conocida como Primera Guerra Púnica en la que el genio de este mercenario al servicio de Cartago se impuso a la máquina bélica de Roma, al mando del cónsul Régulo, en una verdadera lección de cómo la caballaería envuelve a la infantería y la desgasta hasta conseguir la victoria.

En fin, se trata de una revista bimensual, con unas excepcionales ilustraciones y un aire fresco dentro del enquilosamiento de las revista de Historia que hay en el mercado que es de agradecer. Vale tanto para el estudioso como para el aficionado y, por supuesto, resulta muy útil para el wargamer que esté interesado en la antigüedad, ya que resulta muy inspiradora. Un acierto esta suscripción, la verdad. La única pega que pueden encontrar algunos es que es imprescindible dominar inglés, pero por lo demás, de lo más recomendable. Os dejo lun vínculo en la barra de la izquierda para que le pegueis un vistazo.

1 de marzo de 2009

Ambush Alley!

Este año pasado tuve referencias a este juego, Ambush Alley!, ambientado en la guerra moderna, en las tácticas de guerrilla urbana en los conflictos que se han desarrollado en las últimas décadas. La verdad es que en principio me resultó un poco espeluznante, pero pudo más la afición de modelista y de jugador y comencé a recabar información acerca de él.



El reglamento se puede descargar desde la página web de los autores, por un precio módico y muy accesible. Su premisa básica es la diferencia entre dos clases principales de tipo de tropa: el regular y el insurgente, que en cada caso representarían a los infantes norteamericanos y británicos destinados en Iraq o Afganistán y a sus contrincantes, los guerrilleros urbanos o milicias. En el primer caso, destaca la efectividad y el entrenamiento, frente a la masa y disponibilidad casi continua de refuerzos de los segundos. Además, cuenta con ampliaciones muy interesantes e incluso una versión gratuita y esquemática de los mecanismos más simples del juego, que permiten una primera aproximación al juego. Lo encontré, la verdad, bastante interesante. Sin embargo, hasta ahora no me había decidido a adquirirlo y profundizar en él.

La principal cortapisa que tenía era que no quería meterme en más "frentes de combate", ya que tengo por pintar aún algunos austríacos de época napoleónica, la asignatura pendiente de Segunda Guerra Mundial y miniaturas de antigüedad (romanos, griegos, etc...). Además, no sabía exáctamente qué miniaturas de tan rabiosa actualidad había en el mercado.

Sin embargo, afortunadamente encontré la solución (pese a que a mi mujer no le pareciera tan fantástico): Existe una marca, Caesar, en 1/72 que tiene unas referencias muy buenas de infantería estadounidense en Iraq y de insurgentes perfectas para representar guerrilla urbana. También encontré una referencia en Revell interesante, aunque no tan actual como las de Caesar. Así que lo principal estaba resuelto. Por un módico precio obtuve unas preciosas cajas de miniaturas que me dejaron maravillado. Con unas estupendas poses y una gran variedad de armamento, resultan ideales para mis propósitos. Es más, las referencias de insurgentes son sencillamente acojonantes. Podeis ver los comentarios en la estupenda web de Plastic Soldier Review a la infanteria USA de Caesar y de Revell, y a los guerrilleros, así como otras referencias también muy interesantes para estos conflictos.

Así pues, me he puesto manos a la obra y he comenzado a pintar estos soldados y también he empezado a preparar escenografía para representar el entorno urbano del Oriente Medio, con lo cual espero tener pronto disponible el suficiente material para preparar alguno de los escenarios que vienen en el reglamento. Parecen realmente muy interesantes y, después de haberlo visto en vivo en las Jornadas de Alcoy de este mes de febrero, a cargo de nuestro colegas de Murcia, me he entusiasmado aún más. Realmente confío en tener algo preparado en los próximos mese, ya que la cantidad de figuras que hacen falta para comenzar es realmente reducido, si bien hace falta pintar bastante más insugentes que regulares. También resultará interesante agenciarse algún vehículo militar como un Bradley o varios Humvees, o un tanque Abrams o transporte de tropas M113 o similar. También me hará falta algunos coches civiles actuales, sobre todo alguna que otra camioneta de tipo Pick-up, para que sirva para los guerrilleros... En fin, creo que es un interesante juego, que requiere poco gasto para comenzar y que resulta una verdadera novedad entre los períodos que jugamos habitualmente. Os dejo unas fotos de las primeras miniaturas que estoy pintando, y que espero acabar pronto.


Primer Fireteam, compuesto por dos fusileros armados con M-16, uno com una ametraladora ligera y otro con M-16 y lanzagranadas M-203 bajo el cañón de su arma.


Segundo Fireteam, con un francotirador en primer plano, que veremos luego. Las miniaturas son todas de Caesar,a excepción del infante de color, con un SAW, que es de Revell.


Un granadero, con el lanzagranadas M-203 bajo el cañón de su M-16, en una estupenda pose, que parece estar en alerta ante un posible ataque desde alguna ventana...


Infante estadounidense, armado con M-16 y equipo de visión nocturna sobre su casco.


Francotirador, con el conocido como Bonnie Hat y con un rifle Barret, listo para disparar sobre su objetivo.

Espero poner pronto imágenes de los guerrilleros, que tienen una pinta estupenda, armados con sus AK-47, lanzagranadas y morteros, así como de algunos de los edificios que estoy haciendo. Tan pronto acabe de pintar unos legionarios romanos que quiero emplear para la próxima batalla retomaré estas miniaturas, a ver si les doy un empujoncito.