11 de noviembre de 2009

¡¡Traslado!!

Todos los que estamos en este mundillo tenemos un día al que, de un modo u otro, tememos llegar. Hace no mucho le sucedía a mi compañero de blog, Hetairoi, y ahora me ha llegado el turno a mi. Me mudo. Me cambio de casa. Me traslado. Evidentemente será para mejor, pero el trastorno no me lo quita nadie. La consecuente mudanza es lo que más temo, y sobre todo el transporte y almacenaje de mis más preciados bienes, mis miniaturas. Ya estoy calentándome la cabeza sobre cómo lo haré, donde meteré todos mis soldados y, sobre todo, donde los dejaré a buen recaudo, lejos de obreros, polvo, posibles golpes, etc... Quizá lo más duro será no verlos todos los días, ahí quietecitos ellos tras el cristal de mi vitrina, pero eso si, amenazadores con sus rifles apuntando, con sus lanzas listas para atacar, preparados para una carga de caballería o para una aplastante acción mis elefantes. Saberlos encerrados en cajas, a merced de un mal golpe o un achuchón inintencionado... ¡¡Iiiiiighhh! ¡¡Se me ponen los pelos como escarpias!!

Por otro lado, están los libros, más robustos y más numerosos. Mucho más numerosos y muchísimo más robustos. Llenar las cajas y, sobre todo, transportarlas, promete ser tarea interesante. Es en estos momentos en los que uno se plantea el tema de que quien dijo eso de que el saber no ocupa lugar o una de dos, o tenía una inmensa biblioteca o, la verdad, no sabía mucho, porque si que ocupa. ¡Vaya si ocupa!

En fin. Toca ahora una etapa de trastorno, en la que no se si podré poner demasiadas entradas, ya que tendré un tanto limitado el acceso a la red, y naturalmente, tendré complicado el pintar cosas o hacer algo al menos durante una temporadilla, que espero sea corta. No obstante, me dejaré algo para subsistir estos meses e intentar aunque sea pintar un poquillo. ¡¡Uuuff, vaya lío me espera!!

6 de noviembre de 2009

Bashing Around Basra: Adaptación libre del escenario para Ambush Alley

despliegue de las unidades

Entre los escenarios que hay por ahí en torno a Ambush Alley, está Bashing around Basra, una mini-campaña de tres escenarios concatenados en los que están implicadas tropas británicas en el entrono de la ciudad de Basora. Se tratan de escenarios muy interesantes y el primero de ellos se podría resumir de la siguiente manera. La escuadra del escenario tiene como misión prioritaria interceptar un almacén de armas destinadas a la milicia, cuando de repente son disparados por fuego de mortero. Naturalmente, su misión original se pospone hasta neutralizar la amenaza, y entonces comienza el juego...

En el escenario se propone un máximo de 8 turnos para realizar la misión, que consiste en neutralizar todos los Hot Spots, puntos de llegada de los refuerzos para los insurgentes, para interpretar así que se han acabado las posibilidades para el ojeador de localizar a las tropas regulares. Por su parte, los insurgentes cuentan con la baza de poder pedir fuego de mortero. Para ello deben tener un líder con linea de visión a una unidad regular. Ese turno no realiza acción alguna, pero pide un ataque, cayéndoles a los regulares un granadazo de 3d8, lo que les puede causar mucha pupa.

Este pasado fin de semana, nos juntamos Jose y yo para probarlo. Como no tengo por ahora británicos de este período (¡No puedo tenerlo todo!), empleé mis norteamericanos sin problema alguno, ya que el este escenario puede encajar perfectamente en cualquier momento. En esta ocasión preferí llevar yo a los insurgentes, a ver si les podía dar caña a los regulares de forma eficaz, mientras que Jose se disponía a eliminar mis puntos de entrada con tres Fireteam, un equipo de ametralladora y otro de francotiradores.

Pasamos de la cortapisa de los ocho turnos. "Si quieres los Hot Spots, ven a por ellos, chaval", le dije. Quedamos en que tenía que conseguir el objetivo sin límite de turnos, o bien fracasar por bajas. Un pelín más real, en mi opinión, aunque tratar el tema "real" en este juego me da un poco de respeto...
La Mezquita


Y así empezamos. Jose movió un primer Fireteam, declarando un primer movimiento con posterior disparo a uno de mis grupos que le apuntaba con sus AK-47 desde lo alto de un edificio al otro lado de la calle. Su movimiento provocaba mi primera interrupción, por la cual trataría de frenar su avance de inmediato. Sin embargo su reacción fue inmediata, disparando él primero, dejando dos milicianos muertos. No obstante las bajas sufridas, la unidad insurgente aguantó el tipo, devolviendo el fuego con más mala intención que pericia, ya que no causó baja alguna entre los regulares.

Al haber activado esta unidad insurgente, los regulares tenían luz verde para avanzar sin ser estorbados por el momento. Así, uno de los Fireteam bordeaba la Mezquita para buscar una vía segura para neutralizar el primero de los HS insurgentes, mientras que los demás completaban sus primeros movimientos, posicionándose el equipo de tiradores selectos y el de ametralladoras para tomar cada uno un edificio para el próximo turno.

En los siguientes turnos, la nariz de un confiado Fireteam asomaba por el minarete de la mezquita, con intenciones de eliminar a mis insurgentes que protegían la entrada de refuerzos. Yo interrumpía abriendo fuego graneado sobre ellos, y esta vez con un éxito más que satisfactorio. Dos regulares caían bajo las balas de mis AK. Pronto sabríamos si había sido todo lo eficaz que yo deseaba. Por lo pronto, el primer intento de tomar un HS se saldaba con un preocupante frenazo.

Mientras tanto, los equipos de tiradores y ametralladoras limpiaban los edificios que quería tomar y se posicionaban para pasar en turnos posteriores a quedar en Overwatch (vigilancia) en dos arcos de tiro muy apropiados para ofrecer cobertura a los compañeros que trataban de cumplir el objetivo.
Los insurgente vitoreando

Así pasaron los turnos y las bajas del primer equipo regular resultaron pésimas. Los dos soldados heridos fallecían minutos después debido a las graves heridas. Allah hu akbar!!, gritaban los milicianos. Sin embargo, la alegría duraría poco, ya que a pesar de recibir refuerzos, estos llegaban sin orden ni concierto, desprovistos de líderes, lo cual dificultaba su coordinación. En los subsecuentes turnos se vió lo eficaz de una posición elevada con una unidad en Overwatch. Mis intentos de neutralizar las acciones de los equipos regulares se veían frenadas por la acción de estos dos grupos, sobre todo el de tiradores, que eliminaban eficazmente a mis líderes, dejándome en más de una ocasión con grupos que, si bien resistían, veían muy limitada su capacidad operativa.

Overwatch
overwatch

Los regulares se iban aproximando a mis HS más próximos a su zona de despliegue, llegando incluso a tomar el primero de ellos sin que yo pudiese hacer realmente nada. Una petición de fuego de mortero contra una de las unidades insurgentes quedó en nada. Los disparos de granada no dieron en el blanco en absoluto...
Hot Spot

Mientras esto sucedía, el progreso del otro fireteam para conseguir el toro HS se veía dificultado por la entrada de refuerzos, que poco a poco iban poniendo en jaque a los regulares, intentando rodearles y escapando de la temible acción de las unidades en overwatch.
Fireteam en apuros

Lamentablemente, en esta ocasión tuvimos tiempo tasado y tuvimos que dejar la batalla inconclusa por esta vez. Sin embargo los turnos jugados nos dieron varias claves interesantes. En primer lugar, que las unidades en vigilancia, bien posicionadas, son de una utilidad muy apreciable. En segundo lugar, que los insurgentes no son solamente morralla, o carne de cañón, aunque caigan muchos. Bien usados, retirándose a tiempo y buscando gran potencia de fuego, pueden hacer la puñeta, y bien, a los regulares. En fin. Muy interesante escenario. Creo que lo repetiremos, con más tiempo, naturalmente, y quizá añadiendo alguna pequeña idea que tengo en mente respecto a la localización del equipo de mortero. Espero poder volver a jugar pronto. La verdad es que me divertí bastante con los insurgentes estos...

3 de noviembre de 2009

La mayor victoria de todas



Esta entrada puede resultar un tanto extraña, ya que se sale un tanto de la tónica general del tema que nos ocupa. Sin embargo tiene su lógica. Y es que las cosas son así.

A lo largo de todo el tiempo que llevo escribiendo aquí, sólo he mostrado la faceta más evidente del hobby, como es naturalmente, el wargame, los soldados, la pintura de miniaturas... En alguna ocasión he hecho alguna entrada más personal, pese a que no se trate de un blog enfocado hacia esa faceta. Pero detrás de todo este conjunto de plomo, plásticos, escalas, batallas, acrílicos y demás erudiciones y frikismos varios existe una persona. Y tengo mi corazoncito, aunque no lo parezca...

Y es que hace unos días que mi hijito vino con una "misión" del cole. Tenían que llevar algo que tuviera relación con los elefantes. Si, si, ese simpático paquidermo que suele hacer nuestras delicias en nuestros encuentros con cartagineses o seléucidas. Daba igual que fuese un libro, fotos o un juguete...

-"Hmmmm, un juguete", pensé yo. ¡¡Un juguete...!!

Así que decidí poner mi inventiva al servicio de la infancia y rápidamente arrugué dos bolas de papel de periódico y las pegué con cinta adhesiva, al más puro estilo Art Attack del Disney Channel, cadena con la que mi chiquillo se pirra. Con ellas y dos recortes de cartón para hacer las orejas y unos alambres gruesos para las patas, colmillos y trompa, hice el armazón del elefante.

Cuando lo vio mi nene, se quedó muy ilusionado, y más cuando le dije que entre los dos lo recubriríamos con papel maché. Nos pusimos manos a la obra y disfrutamos de un buen rato de padre e hijo, con los recortes de papel y la cola que nos llegaron hasta las cejas y viendo cómo mi hijo comenzaba con esto de las manualidades. Una vez seco, lo pintamos. Podreis observar que no es el tipo de pintura a la que os tengo habituados. Es un pelín más naïf, de lo normal, pero ha sido la primera "pieza pintada" de mi churumbel, con alguna pequeña ayudita.

Mi mujer me dice, y con razón, que soy muy olvidadizo para las cosas relevantes. Las caras no se me olvidan, pero no me acuerdo de un cumpleaños o de un santo, y con gran esfuerzo recuerdo nuestro aniversario. Las fechas se me traban, los acontecimientos se confunden ante mi pobre memoria... Sin embargo, espero poder recordar siempre la cara de mi hijo ante el trabajo en conjunto de los dos, su expresión, pincel en mano, al pintar el juguete, la ilusión de poderlo llevar al cole para decir que lo hemos hecho entre los dos... Ójala este recuerdo no se me borre nunca jamás, ya que ésta es la mayor victoria de todas. No hay batalla con mejor resultado que este.

Si, sin duda alguna...