28 de febrero de 2010

Fredericksburg, diciembre de 1862



Este fin de semana hemos recreado la Batalla de Fredericksburg, sucedida durante la Guerra Civil Americana. Como no hemos hecho fotos porque a nadie se le ocurrió llevar una cámara os dejo aquí los videos de youtube de la película "Dioses y Generales". La película es un tostón de 3 horas y 40 minutos, pero gracias a la internet podemos disfrutar de las escenas bélicas sin tragarnos el resto.



Históricamente, el ejército del Norte era numericamente superior y atacó frontalmente una posición elevada y fortificada por el ejército del Sur con el resultado imaginable. La batalla está considerada como una de las más sangrientas de la Guerra Civil Americana. A mi siempre me ha sorprendido el que Lee no tuviera en cuenta esta batalla cuando dio la orden de atacar a Longstreet durante el tercer día de Gettysburg, pero como suele decirse, nadie escarmienta en cabeza ajena.

Juan fue el encargado de recrear la batalla y nos dejo muy claros los objetivos a los del Norte: Manolo, Jose Antonio, Vicente y un servidor. La victoria se alcanzaba si cumpliamos uno de los tres objetivos que eran, ocupar los bosques, tomar el centro de las alturas con tres unidades o tomar las alturas de la derecha con una unidad. Como sabíamos la historia decidimos que dos terceras partes del ejército de la Unión (Manolo y Jose Antonio) atacarían en masa los bosques mientras que el resto nos ocupabamos de hacer unas fintas para evitar que llegaran refuerzos a los rebeldes emboscados.



En los bosques se encontraban las tropas comandadas por Javier y Jose y hacia allí se dirigieron las tropas del Norte a buen paso. Inmediatamente comenzaron a recibir el fuego bastante efectivo del Sur y a sufrir las primeras bajas. Pero la superioridad parecía aplastante cuando en ese momento llegaron Jackson y sus muchachos. Manolo y Jose Antonio se las vieron y desearon para contener el ataque de flanco al mismo tiempo que intentaban cumplir el objetivo de ocupar el bosque.

Tras una sangrienta lucha, Javier pudo detener a Manolo e incluso amenzar con romper el flanco. Jose Antonio mientras tuvo éxito al ocupar uno de los bosques a pesar de los refuerzos que le llegaron a Jose. Eso significo que Lee (Krusty) tuviera que mandar su artillería para tapar el hueco que se estaba abriendo en el centro confederado, lo que debilitó algo su flanco izquierdo. Mientras las tropas de Burnside (servidor) habían estado inactivas durante todo el combate y tan sólo se habían dispuesto hacia el centro y hacia el flanco, amagando pero sin atacar.



Cuando la lucha en los bosques parecía estar tocando a su fin y las esperanzas del Norte parecían haber desaparecido fue el momento en que el cuerpo de ejército de Burnside lanzó un rápido ataque siguiendo el gran precepto estratégico "de perdidos al río". Avanzando en columna para no perder tiempo en buscar el choque se lanzaron hacia el centro y hacia el flanco. En el centro consiguieron llegar a las fortificaciones confederadas y hacer retroceder a algunas unidades, a pesar del alto precio pagado a los fusiles rebeldes. Una nueva sangrienta lucha se avecinaba. Pero fue en el flanco derecho, allí donde históricamente había fracasado el ejército de la Unión, donde se consiguió el éxito. Envalentonados, los soldados del Sur abandonaron sus posiciones fortificadas y lanzaron un ataque cuesta abajo que fue debidamente respondido por las tropas azules. Mientras, una división completa al mando de Vicente llegaba a los pies de la colina y comenzaba a disponer su artillería. Fue en ese momento cuando Lee cedió en la lucha. El Norte había vencido.

Batalla bastante compleja y cuya lección principal se puede resumir en la siguiente frase: hay que leerse bien las reglas de escenario.

17 de febrero de 2010

Disparos de caballería y cuadros


A petición de algunos miembros del club, se plantea la siguiente cuestión, sobre la cual querríamos vuestras opiniones.

En nuestro reglamento, y enfocándolo principalmente a la época napoleónica, la caballería tiene normalmente capacidad de disparo. Se le presupone que van armados con carabinas u otras armas de fuego adecuadas al tipo de tropa. Al parecer se cuestiona que la caballería pueda disparar montada con lo cual, nos gustaría conocer las opiniones al respecto.

Actualmente, la caballería dispara, pero con una serie de limitaciones. En primer lugar, los alcances son mucho menores que las tropas a pie, con lo cual obliga a ponerse en una distancia más corta de sus enemigos. En segundo lugar, el disparo de la caballería no obliga nunca a pasar un test de moral por bajas, cosa que si que sucede con el fuego de mosquetería a corta distancia, y que me corrijan mis compañeros si estoy equivocado.

La cuestión parece ser si para poder efectuar disparos deberían desmontar o no, actuando al modo de los clásicos dragones.

Por otro lado también se plantea el avance de la infantería en formación de cuadro. Hasta el momento, asumimos que la infantería en cuadro puede mover un máximo de 4 cm. en cualquier dirección, y eso mismo es lo que planteamos. ¿Resulta excesivo?¿Deberían cambiar de formación para avanzar?. Bien es cierto que un cuadro no puede avanzar y combatir, es decir, no puede cargar contra un enemigo.

En fin, someto a debate estas dos cuestiones y espero vuestras ideas al respecto.

¡Gracias a todos!

5 de febrero de 2010

Arapiles casi fue nuestra

¿Se puede llegar a ganar una batalla pese a no conseguir la victoria? Pues creo que sí, amigos. Y si leéis este comentario veréis porqué lo afirmo así.

Este pasado fin de semana tuvimos el placer, y digo bien, de recrear la Batalla de los Arapiles, que enfrentó a las fuerzas Imperiales a cargo de Marmont contra las tropas aliadas de Wellington en las cercanías de Salamanca en 1812. Aquí no voy a exponer qué sucedió en la batalla real, ya que no es el cometido principal de este blog. Para ello os remito a la estupenda página acerca de la contienda www.arapiles.com que permite obtener un amplio conocimiento básico acerca de todos los pormenores de la batalla. Tan sólo decir que en ella las tropas de Napoleón perdieron una oportunidad de mantener las conquistas obtenidas y tuvieron que ceder terreno que aprovechó eficazmente Wellington.

Aquí tenéis el escenario sobre el que se desarrollaría la acción:arapiles, el escenario


En esta ocasión, José Luis se encargó de ofrecernos un magnífico escenario en el que manejó un ingente número de tropas por ambos bandos, con lo que se demostró una vez más que nuestro club funciona gracias a la labor de muchos, ya que allí teníamos tropas de todos. Habían franceses, ingleses, portugueses, españoles y todo ello gracias a nuestros miembros, que sacaron miniaturas hasta de la chistera, ¡¡y si no que se lo digan a Frank!! Un buen montón de plomo que auguraba una batalla larga y complicada...
Frank de la Royal Navy

club Estandarte
Los protagonistas para cada bando fueron Juan, como Wellington, con Vicente, Jose y Frank como generales de división, y Manolo como Marmont, con Javi, José Antonio y yo mismo como sus generales. En nuestro caso, Javi ocuparía nuestra ala izquierda, la que sufrió más en la batalla real, José Antonio se haría cargo del centro, mientras que yo controlaría el ala derecha. Manolo pudo actuar como Comandante en Jefe en toda regla, ya que si bien no tenía mando directo sobre tropas podía, no obstante, ir asesorando libremente en los diversos movimientos, estableciendo las directrices del planteamiento de la batalla.

Con puntualidad, la batalla comenzaba a las 16:00 h. y pronto se vería que las tortas se darían en breve. Nuestro plan, difiriendo un tanto del planteamiento original, consistía en un ataque decidido por nuestra izquierda, mientras que nuestro centro avanzaría hasta situarse a mi altura, momento en el cual combinando ambas fuerzas atacaríamos también por esa zona, frente al Teso de San Miguel. El resto de mis tropas se encargarían de vigilar las maniobras del ala izquierda aliada, en torno al Arapil Chico, a cargo de Frank, con órdenes de contenerlo si trataba de bajar de sus posiciones. Hoy comprobaríamos quien resistiría más, si la columna francesa o la línea inglesa...

Una bonita vista de las columnas francesas iniciando su avance:
Columnas francesas

...Y de su opuesta, la línea inglesa:
linea inglesa

Los primeros movimientos de Frank indicaban que su intención era alcanzar el camino que comunicaba con la carretera a Salamanca, por lo cual abandoné prontamente mis posiciones en lo alto del Arapil Grande, en lo más extremo de nuestra ala derecha, para contrarrestar su movimiento. Pronto comenzarían las primeras escaramuzas en mi flanco...
Primeras escaramuzas

La batalla no había hecho más que empezar y ya iban los primeros tiros. En el centro, las tropas de José Antonio alcanzaban a mis unidades, comenzando un avance sobre el Teso de San Miguel, sobre el cual se encontraba unas unidades inglesas junto a una batería pesada que comenzaba a hostigar con fuego intenso a nuestras tropas.
Mientras tanto, a nuestra izquierda, Javi comenzaba también a presionar a los ingleses de Vicente, invirtiendo así lo ocurrido en la batalla real, siendo los franceses los que llevaban el protagonismo del ataque, que se revelaba constante en todos los frentes.
Presión al centro


La verdad es que esta fue la tónica durante todo el encuentro. La presión fue constante y mantenida en todos los frentes, viéndose los ingleses obligados a reorganizar sus posiciones en cada turno. La lástima fue no poder obtener más turnos la iniciativa, lo que nos hubiese permitido desarrollar un ataque más contundente sobre los aliados.

La lucha en el Teso de San Miguel se reveló enconada, desalojando prontamente la batería pesada que nos daba tormento por el ataque de la infantería ligera. A ello le siguió una carga de infantería en columna contra los ingleses que se defendían como podían, saldándose con la derrota de los británicos, que nos brindaba la dichosa posición. Tras ello, José Antonio reforzaba la conquista subiendo dos regimientos de infantería de línea que nos consolidaba la colina.

Aquí teneis una buena impresión de la lucha por el Teso:
La lucha por el Teso

Y en esta toma, el Teso ya es nuestro:
Teso frances

Junto a estos logros, en el centro los combates se sucedían y el ímpetu de los imperiales no dejaba descanso a los aliados, que buscaban contraatacar y abrir alguna brecha en el ataque francés. Javi hacía frente y disparaba sus unidades y cargaba con la caballería en un encuentro muy duro con las tropas de Vicente.
Lucha en el centro

¡¡Pobre Vicente!! Javi lo miraba muy maaaaal, mientras que Jose aparece un tanto consternado y Manolo daba órdenes a diestro y siniestro.¡Todo un Mariscal!
Me mira maaal

En fin, no se podía hacer más. La lucha en todos los focos nos favorecía. Los refuerzos llegaban, al igual que la tarde caía. Pronto anochecería y la batalla aún no se determinaba por uno u otro bando. El castigo a las tropas británicas era duro, aunque nuestras divisiones de vanguardia comenzaban a acusar lo duro de los combates, teniendo yo mismo que retirar de la escena del combate mi propia división, para ser relevada por los refuerzos que venían a toda prisa.
El ataque en la derecha

Finalmente José Luis determinó que comenzaba a anochecer, por lo cual, si los aliados querían dar por finalizada la batalla, podían hacerlo. Ante lo que había, el bando aliado decidió replegarse a pasar la noche, con lo que acababa la batalla. El recuento de objetivos declaraba un empate técnico, pese a la tremenda presión llevada a cabo por nuestras tropas. No quiero cuestionar en absoluto la conclusión arbitral, pero creo que habíamos conseguido la victoria en ese día. Si hubiésemos continuado la batalla, ya se hubiese visto, pero se lucho mucho y bien. La verdad es que quedé muy satisfecho por la actuación de todos. Lamentablemente ni tuvimos suerte con las iniciativas. Si hubiese sido así, creo que la victoria hubiese sido nuestra de modo más contundente...

Fueron siete horas de batalla, que se dice pronto, en un ambiente inmejorable, pese a que con tanta tensión se hubiese podido generar alguna discusión. Una muy buena batalla, si Señor. Mi más sincera enhorabuena a José Luis por tan estupendo escenario. La verdad es que me siento muy orgulloso de nuestra actuación. Hay una frase fílmica que me gusta mucho. La pronuncia el Capitán Miller, en Salvar al Soldado Ryan, al comienzo del desembarco de Normandía y dirigiéndose a sus soldados: "Cada uno a lo suyo y con decisión..." Pues eso mismo ocurrió aquí, cada uno a lo suyo y con decisión, mucha decisión y firmeza. Muy buena batalla, si Señor...