21 de diciembre de 2008

Gettysburg 1863. Un gran enfrentamiento



Diversos azares de la vida, así como las fiestas navideñas han impedido que pudiera escribir en el blog el resumen de la última batalla del año: Gettysburg.

Ya que resultó ser todo un acontecimiento, preferí esperar un poco y no hacer un relato con prisas, hacer una digna entrada acerca de tan sonada jornada.

En el anterior comentario hice somera referencia a la batalla histórica, por lo tanto no me extenderé aquí sobre ello, sino que intentaré hacer la narración de nuestra Gettysburg particular y alternativa. Así sucedió, visto desde mi bando, el federal en esta ocasión, nuestra simulación.

El primer día de batalla lo realizamos el sábado de mañana, tempranito para que no se nos amontonaran las cosas. Así, en la primera jornada teníamos prevista la entrada de tropas rebeldes por los alrededores de Seminary Hill, que por el momento se hallaba en nuestras manos, gracias a la presencia de nuestra caballería desmontada, a cargo de Javi (Buford). La única cuestión que nos inquietaba era la entrada de refuerzos para aliviar la situación de las tropas de Buford, en esta ocasión a cargo del Ier cuerpo de Reynolds (que llevaba yo). La suerte esta vez estuvo de nuestro lado y una afortunada tirada de dado en el primer turno determinó que en el siguiente hiciera aparición este cuerpo de ejército, que tan oportunamente iba a reforzar a los jinetes.

Así lo hice, y prontamente me encontré ocupando la colina de Seminary junto a la caballería desmontada, momento en que comenzó a entrar el grueso de la avanzada rebelde, a cargo de Vicente, en columnas, por el camino. Rápidamente, abrí fuego con todo, la batería apostada en el camino sobre la colina, y las tropas más cercanas al primer objetivo. El fuego y la metralla abrió brecha en las columnas que avanzaban al son de Dixieland, y pronto buscaron abrigo en las vallas del camino. El intercambio de disparos no causó grandes bajas entre nosotros a causa de la protección con que contábamos, en colina y en bosque. La caballería de Buford, por su parte hizo un tanto de lo mismo, disparando contra los sudistas, a pesar de que habían recibido más bajas en los primeros intercambios de disparos.

Por el momento lo estábamos consiguiendo. El avance sudista estaba en este sector frenado... Pero pronto llegarían los problemas.Desarrollo somero de la batalla de Gettysburg del Club Estandarte

Vicent, a cargo de las tropas asaltantes confederadas, vio necesario avanzar con todas sus tropas y baterías, haciendo demostración de fuerza, para desalojarnos de nuestras posiciones. Comenzó pues a desplegar por completo sus brigadas y baterías, causándonos serios daños, produciéndonos incluso la desbandada de una brigada entera. La situación pronto se convertiría en insostenible para nuestros hombres. Las baterías rebeldes, bien posicionadas, nos castigaban desde el llano, a la vez que apoyaban el ataque de sus tropas, que cada vez se encontraban más cerca. Viendo cómo andaba el patio, decidí subir a la colina una batería pesada así como a las tropas de mejor calidad que tenía en reserva para equilibrar un tanto la situación. Pero tras unos momentos de tenso equilibrio, y viendo la superioridad sudista, decidimos replegarnos en orden, sabiendo que habíamos cumplido con nuestro cometido. Habíamos frenado a los confederados y lucharíamos un dia más con tropas frescas y descansadas.

En la zona de Gettysburg, el XI cuerpo de Howard, con tropas bisoñas, constituidas básicamente por inmigrantes recien llegados a América, hacía frente al avance rebelde hacia la ciudad por las dos carreteras principales. Consciente de su abrumadora inferioridad, Jose, a cargo de estas tropas, desplegó tropas y baterías con la esperanza que la visión de uniformes frenara un tanto este avance, si bien ya tenía en mente una retirada pronta, en espera de alcanzar posiciones más favorables que permitieran compensar un poco su precariedad. Para su gran sorpresa, el ardid pareció tener éxito, ya que las tropas de Frank, que conducía hacia la ciudad, se desviaron en maniobras evasivas. Tras este respiro, Jose comenzó a replegar sus brigadas, salvando su entero cuerpo de una más que segura aniquilación. No salía de su asombro, ya que no contaba con mantener estas tropas en absoluto...¡Qué suerte!.

Con todo ello, la jornada del sábado por la mañana, o lo que es lo mismo, la conclusión del primer día de batalla se saldó con el siguiente resumen: La colina Seminary y Gettysburg se hallaban en manos rebeldes, tal y como sucedió en la realidad. Sin embargo,el número de tropas que se habían salvado de la primera oleada sudista había sido considerable; además, con muy pocas tropas, se había conseguido infringir gran daño a los sudistas. El balance resultaba muy positivo para el bando del Norte. Veríamos que sucedía en la siguiente fase de batalla...

Attack Here!

El segundo día de batalla ninguno de los dos bandos tenía intención de comenzar la lucha, así que ambos aprovechamos para reforzarnos y atrincherar posiciones. La fortuna del General Lee hizo que las tiradas para recuperación de tropas les resultaran muy faborables, consiguiendo devolver al orden a un buen número de brigadas rebeldes desmoralizadas o castigadas. Decidimos establecer un plan en el que concentraríamos tropas en el centro, confiando en la fortaleza de los puntos extremos (Culp's Hill y las dos colinas Round Top)como disuasión de posibles fuertes ataques. Gracias a que el primer día habíamos conseguido resguardar un buen número de tropas, aahora contábamos con tropas de refuerzo extra, que podíamos enviar a uno u otro punto, donde más falta hicieran. Así, con todo establecido y las órdenes claras, comenzamos el tercer día de contienda...

Al poco de comenzar, se vio claramente cual era la estrategia rebelde. Sus pretensiones eran batirnos con intenso fuego de batería en la colina Cemetery, concretamente en el punto de giro hacia Culp's Hill, para causar el mayor número de bajas posibles, atacando luego con la infantería para provocar ahí la brecha. ¿Cómo contrarrestar este ataque? Comenzamos a desarrollar una finta por nuestra derecha, a cargo de Manuel, que entretuvo tropas de Frank en la zona, desviándolas de la acción principal. Retiramos tropas del alcance de los cañones, aunque no podían ir muy lejos, ya que la amenaza de la infantería estaba ahí. Era cuestión de resistir los ataques de la mejor manera posible. Cuando cesara el fuego artillero, la cosa quedaría en mano de los hombres. Elos atacaban. Su moral era mejor, pero nuestra posición estaba bien defendida y contábamos con más hombres en condición de defender nuestras trincheras. Veríamos qué pasaría...

Los ataques rebeldes sobre ese punto fueron muy atrevidos. A cargo de las tropas de Frank y Juanjo (Lee) la maniobra resultaba a la perfección. El intenso cañoneo nos evacuaba del punto de ataque, mientras que Frank y Vicent avanzaban al son de Yellow Rose of Texas hacia Cemetery Hill. Comenzábamos a sufrir muchas bajas y eso que aún no habíamos entrado en combate. La reserva de tropas se encontraba dispuesta y todo hacía pensar que pronto tendría que entrar en acción. Las bajas en el bando rebelde comenzaron también a notarse a medida que progresaba el avance de su infantería. Libres ya en cierto modo de la presión de las baterías rebeldes, nuestras tropas se aproximaron a los parapetos, dispuestas a la lucha que se iba a desarrollar, disparando sin cesar sobre las columnas rebeldes, que envalentonadas gritaban el Rebel yell y avanzaban con gran valentía. Pronto el cuerpo a cuerpo hizo su aparición en los parapetos. Los sudistas, bajo una lluvia de fuego, subieron por Cemetery Hill para combatir contra nosotros. La dura pugna por la posesión de la brecha arreciaba, librándose intensos combates. Finalmente, la presión rebelde consiguió abrir un hueco entre nuestros defensores, que veían cómo la bandera confederada ondeaba entre el azul de nuestros hombres. temíamos lo peor...

ataque rebelde

Sin embargo, nuestra rápida reacción y la pronta llegada de refuerzos expulsó a los confederados de la brecha, que acabaron por disgregarse y huir. Éso nos daba un cierto respiro. Sabíamos que habíamos estado a punto de ser derrotados y ellos también eran conscientes de lo próximo de su victoria con lo que era de esperar un feroz contraataque, que sería respondido con una tenaz defensa. Dicho contraataque no se hizo esperar demasiado y pronto tuvimos nuevamente en puertas a los rebeldes, presionando con fuerza. Era demasiado para nuestras tropas, muy castigadas por el anterior ataque. Para nuestro desazón, se produjo un terrible hueco en nuestras filas, incluso un vacio abrumador, al ser incluso tomadas las posiciones de las baterías por los tejanos. Era imprescindible la llegada de tropas a esa zona. Necesitábamos expulsar a los sudistas de ahí. Si lo conseguíamos una vez más, las posibilidades de victoria sudista se esfumarían...



Respondimos con todo lo que tuvimos a mano. Los refuerzos hicieron su papel. Las tropas de otros sectores, viendo que éste iba a ser el ataque definitivo, se apresuraron a defender el punto de conflicto. Nos lo jugábamos a una carta. Los hombres de Lee sabían que de fracasar, toda posibilidad de victoria se acabaría. Debían prevalecer en Cemetery o retirarse de Gettysburg en derrota.

Sin embargo, conseguimos hacerles las bajas necesarias para que su espíritu de lucha acabara quebrándose. La rápida y mortal respuesta nordista provocó la desbandada de las ya muy castigadas tropas rebeldes. Las balas hicieron deshacerse el ímpetu de los del sur. La victoria era nuestra, a pesar de que sabíamos que había sido por un escaso margen... El ejército del sur se retiraba para luchar un día más, poniendo fin a la ofensiva de Lee en el Norte.


La verdad es que ha sido una de las más intensas batallas que hemos celebrado en el club, dura y equilibrada, donde todos hicimos nuestro papel con entusiasmo. Buena batala para celebrar un fin de año, si señor...

8 de diciembre de 2008

Gettysburg 1863: Todo un año de batallas y el colofón


Se acerca el final de año, un año que ha estado repleto de buenas batallas, de acontecimientos, como fue la preparación de la Batalla de Waterloo en julio, y de desarrollo de nuestro Club Estandarte, ya que finalmente conseguimos un local donde expandir nuestra actividad. En fin, todo un intenso período de, creo yo, consolidación como asociación. 

Haciendo memoria de este año, he de decir que no hemos parado en absoluto, lo cual me encanta y me hace ver que somos un club con muy buena salud y vitalidad, y que creo que en poco tiempo podremos llegar a más. Comenzamos 2008 con la Batalla de Arsuf en enero, entre cruzados y sarracenos, un período que aún no tenemos demasiado explotado y que también promete dar más de una alegría. A la misma vez, y en el marco de las Jornadas de Simulación Histórica de San Vicente del Raspeig, representamos la Batalla de Bailén (lamentablemente no pude asistir, pero al parecer fue una satisfactoria experiencia). Entre marzo y abril llevamos a cabo las batallas de Pavía (qué buen recuerdo, qué buena batalla, ¡si Señor!) y Luchana (de las 1ª Guerra Carlista, también muy buena).

Mientras se acercaba julio, hicimos una batalla entre Neo-Asirios y Egipcios, con carros y más carros, similar a Qadesh, que no estuvo nada mal. Juntamente, preparábamos el interesante proyecto de Waterloo, con una escenografía fuera de lo habitual, gracias a la maestría de nuestro amigo Vicent, que nos preparó un escenario de lujo. Así, julio llegó y Waterloo se escenificó en el marco de las Jornadas de Simulación Histórica de Alcoy, unas jornadas en las que lamentablemente no llegamos a cuajar del modo más satisfactorio posible, una pena. De todos modos, la tenemos que volver a repetir, ya que para nosotros fue una muy buena experiencia, pese a que los ingleses y aliados sufriéramos un castigo severo.

La resaca de Waterloo se pasó y volvimos a nuestras habituales batallas. En pleno período estival celebramos la revuelta de Boadicea, con una batalla entre romanos imperiales y britanos, que dejó de relieve porqué estos bárbaros desmadrados perdían. La cosa se nos fue de las manos a los que llevábamos a los britanos y creo que Boadicea no lo pasó muy bien a manos de los pérfidos romanos...

Agosto puso un acento especial en la constitución de Estandarte como verdadero club, ya que planteamos de modo serio la posibilidad de tener un local entre todos, cosa que finalmente ha fraguado bien.

Ese mismo mes, y como CLUB, fue una representación a Valencia, al Museo Histórico Militar, donde se celebró nuevamente Bailén, aunque esta vez con miniaturas de escala 1:72 proporcionadas por la asociación Falcata de Villar (desde aquí nuestro sincero saludo), lo cual nos dio mucho ánimo para continuar con nuestro proyecto.

Con todo ello, los últimos meses del año han visto pasar las batallas de Minden, Marengo y Lutter, todas ellas intensas y duras. Además, con Marengo celebramos en octubre la inauguración de nuestro local en Onil, que parece ser la sede de nuestros futuros enfrentamientos en miniatura.  

Y para que el año no termine de modo menos llamativo, este mes de diciembre celebraremos la BATALLA DE GETTYSBURG (1863), uno de los más importantes enfrentamientos de la Guerra Civil Americana. Se trata de una dura batalla de ¡tres días de duración! (del 1 al 3 de julio de 1863) en los que la pugna entre el ejército confederado de Lee y el de la Unión, comandado por Meade se desarrolló en los alrededores de la ciudad y colinas cercanas. La balanza en este enfrentamiento osciló durante los tres días, decantándose por el bando del sur el primer día, para finalmente caer la victoria en manos unionistas en la última jornada . 

En fin, aquí no voy a extenderme acerca del desarrollo de la batalla original, ya que no es este el objeto principal de este blog. Podéis empaparos bien de cómo fue la batalla en la entrada de la Wikipedia, que lo explica mejor que yo.

En lo tocante a la simulación, en esta ocasión es Manolo quien orquestará la batalla, haciendo de árbitro. Creo que ya está mordiéndose las uñas y tirándose de los pelos, ¡¡y eso que no jugará!!. Se pone nerviosos el hombre, es comprensible. Es una responsabilidad grande montar todo este tinglado, y más esta batalla, que en principio durará todo el día.


Por el bando confederado estará Juan como Lee (no podía imaginar otro Lee mejor!!), junto a Frank, Vicent y José Luis, en los papeles de Longstreet, A.P. Hill  Pickett y los demás generales del sur.


Tienen un papel que más de uno envidiaría. ¿Llevarán a cabo el ataque sobre Little Round Top ? ¿Atacarán el centro en Cemetery Hill, emulando la famosa carga de Pickett? ¿Tomarán Gettysburg el primer día de batalla,como sucedió en la realidad?


Los caballeros del sur estarán ya preparando sus planes de batalla. Cuentan con buen ejército y con buenos generales...


Por el bando de la Unión estamos Javi como Meade (¡que nació curiosamente en Cádiz!) y Manuel, Jose y yo como Reynolds, Domesday, Buford y otros generales de la Unión.

Tenemos también un interesante papel que jugar ya que el ejército de la Unión sufrió un grave revés el primer día de batalla, para luego recuperarse y continuar la lucha.

También contamos con un ejercito nada despreciable, y a poco que se investigue un poco sobre la batalla, veremos que hay muchas posibilidades por explotar.

De cualquier modo, creo que esta será una batalla muy intensa y magnífica. Hemos de aportar cada uno lo mejor de nosotros mismos para que todo salga bien. Por mi parte, estoy deseando que llegue la fecha señalada y ansío enfrentarme a los sureños. Se que será duro, pero espero hacerlo bien. Pondré todo mi empeño. Solo queda esperar el día... 
Mientras tanto, estudio la topografía del terreno, me empapo con la estupenda película de la batalla 

Tengo la impresión de que será muy buena batalla. ¡¡Que no se nos olvide que somos caballeros, del norte y del sur!!

6 de diciembre de 2008

Nuevo blog amigo: Heresy Brush


He descubierto, o mejor dicho, me han descubierto a mí, un blog de un colega de pintura que simplemente es deslumbrante: Heresy Brush. En él hay un montón de artículos y fotos de pintura de miniaturas muy interesantes. Totalmente recomendable y adictivo. Estaré pendiente de sus "actividades". Muy bueno, Rubén, muy bueno...