Es curioso cómo pasan las cosas en esta vida. Cuando yo empezaba con todo esto, hace ya bastante tiempo había una tienda en Alicante, en una calle perpendicular a Benito Pérez Galdós, que tenía la particularidad de tener cosas raras, como juegos de guerra de tablero, miniaturas de plomo, reglamentos para miniaturas ... ¡Qué cosas más raras!. Incluso creo recordar que se llamaba Soldado de Plomo y que acabó trasladándose a lo que hoy es la FNAC, para acabar desapareciendo sin dejar mucho más rastro.
Por aquel entonces, no conocía a nadie con mis mismas inquietudes, pese a que, con el tiempo he descubierto amigos que frecuentaban igualmente la susodicha tienda, ni tampoco estaba tan entusiasmado como lo estoy hoy por hoy. Sin embargo hubo una cosa que me llamó mucho la atención, y fue que tenían un juego de tablero llamado AMBUSH!, que tenía la particularidad de jugarse en solitario, es decir, el propio sistema de juego generaba los enemigos, alemanes en este caso, y sus acciones en el transcurso del juego. ¡Qué pasada!, pensé yo. Me quedé embobado con sus mapas, sus fichas y su sistema. Las pegas, sin embargo, no eran pocas. En primer lugar, mi poder adquisitivo no era el de una persona adulta, como hoy, vamos que tenía poco dinero, vaya. Además, el juego no era barato, que tenía que ser un gasto muy especial para mi. Por otro lado, el juego estaba, naturalmente, en inglés, y éso entonces era una pega para mi. En fin, ahí se quedó el juego y yo me quedé con el recuerdo de lo que podía haber sido...
Y han pasado los años. Y en alguna ocasión he visto referencias a ese juego en alguna revista especializada, poniéndolo muy bien. Lamentablemente, el juego acabó descatalogado, como es natural y las posibilidades de conseguirlo eran cada vez más remotas.
Un buen día, navegando por ebay y de forma casual, pues en realidad no lo andaba buscando, me apareció el dichoso AMBUSH!, y a un precio más que aceptable. El juego se encontraba en Canadá, pero con portes incluidos me resultaba un precio más que razonable. No lo pensé demasiado. Hice la puja y esperé a ver si resultaba ganador, sin excesivas esperanzas, la verdad, porque el jueguecillo ya me había dado esquinazo en una ocasión. Y mira tú por donde, nadie más pujó por el. No lo podía creer. ¡Después de haber tenido el juego en mis manos, en mi propia ciudad y no haber podido comprarlo, pasan los años y voy y lo compro al Canadá, ni más ni menos!.
El vendedor, muy amable, me informó de los costes de los portes. Por avión, más caro pero más rápido; por tierra, más económico, pero más lento. Como había esperado tanto, lo mismo me daba hoy que dentro de dos meses, y opté por la opción terrestre. Total, aún no me creía que fuese a ser mío. Pensaba quizá que resultaría difícil que desde el Canadá viniera aquí un paquetito relativamente pequeño sin ningún tipo de percance... Además, me hice los cálculos y estimaba que el envío llegaría para finales de enero o comienzos de febrero, en torno a un par de meses, más o menos.
Sin embargo, cual no sería mi sorpresa cuando el dichoso paquetito llegó antes de lo previsto. Concretamente el ¡¡¡5 de enero!!!, de buena mañana (de hecho aún me hallaba en pijama cuando llamó el cartero). ¡Vaya una casualidad!
Cada cual que piense lo que quiera, pero yo comienzo a plantearme una cosa. Estamos contándoles a nuestros niños cuentos chinos en relación a los Reyes Magos, que si te portas bien te traerán juguetes, que si eres malo, ¡ea!, carbón, que hay que echar la carta a la burrita o al paje real(depende costumbre local), y después de todo, ¡¡va a resultar que si que existen!!. Hmmmm, me parece que a partir de ahora, conforme vayan llegando las navidades, ire portándome con un poquito más de decoro, me comeré toda la comida, no dire tacos, etc... Porque me acuerdo de unas miniaturas más chulas que vi en mi juventud y que no pude comprar...

Y han pasado los años. Y en alguna ocasión he visto referencias a ese juego en alguna revista especializada, poniéndolo muy bien. Lamentablemente, el juego acabó descatalogado, como es natural y las posibilidades de conseguirlo eran cada vez más remotas.
Un buen día, navegando por ebay y de forma casual, pues en realidad no lo andaba buscando, me apareció el dichoso AMBUSH!, y a un precio más que aceptable. El juego se encontraba en Canadá, pero con portes incluidos me resultaba un precio más que razonable. No lo pensé demasiado. Hice la puja y esperé a ver si resultaba ganador, sin excesivas esperanzas, la verdad, porque el jueguecillo ya me había dado esquinazo en una ocasión. Y mira tú por donde, nadie más pujó por el. No lo podía creer. ¡Después de haber tenido el juego en mis manos, en mi propia ciudad y no haber podido comprarlo, pasan los años y voy y lo compro al Canadá, ni más ni menos!.
El vendedor, muy amable, me informó de los costes de los portes. Por avión, más caro pero más rápido; por tierra, más económico, pero más lento. Como había esperado tanto, lo mismo me daba hoy que dentro de dos meses, y opté por la opción terrestre. Total, aún no me creía que fuese a ser mío. Pensaba quizá que resultaría difícil que desde el Canadá viniera aquí un paquetito relativamente pequeño sin ningún tipo de percance... Además, me hice los cálculos y estimaba que el envío llegaría para finales de enero o comienzos de febrero, en torno a un par de meses, más o menos.
Sin embargo, cual no sería mi sorpresa cuando el dichoso paquetito llegó antes de lo previsto. Concretamente el ¡¡¡5 de enero!!!, de buena mañana (de hecho aún me hallaba en pijama cuando llamó el cartero). ¡Vaya una casualidad!
Cada cual que piense lo que quiera, pero yo comienzo a plantearme una cosa. Estamos contándoles a nuestros niños cuentos chinos en relación a los Reyes Magos, que si te portas bien te traerán juguetes, que si eres malo, ¡ea!, carbón, que hay que echar la carta a la burrita o al paje real(depende costumbre local), y después de todo, ¡¡va a resultar que si que existen!!. Hmmmm, me parece que a partir de ahora, conforme vayan llegando las navidades, ire portándome con un poquito más de decoro, me comeré toda la comida, no dire tacos, etc... Porque me acuerdo de unas miniaturas más chulas que vi en mi juventud y que no pude comprar...
Comentarios
En fin, a esperar a la jubilación para tener tiempo de jugar con todos.
El sábado nos vemos.
¡Ostras! el "Ambush". Anda que no pasé yo tardes jugando cuando me lo compré en los USA. Lo malo es que me lo tuve que dejar allí.
Nada, nada, espero que lo aproveches y disfrutes.
Nos vemos esta tarde.