Todos los que estamos en este mundillo tenemos un día al que, de un modo u otro, tememos llegar. Hace no mucho le sucedía a mi compañero de blog, Hetairoi, y ahora me ha llegado el turno a mi. Me mudo. Me cambio de casa. Me traslado. Evidentemente será para mejor, pero el trastorno no me lo quita nadie. La consecuente mudanza es lo que más temo, y sobre todo el transporte y almacenaje de mis más preciados bienes, mis miniaturas. Ya estoy calentándome la cabeza sobre cómo lo haré, donde meteré todos mis soldados y, sobre todo, donde los dejaré a buen recaudo, lejos de obreros, polvo, posibles golpes, etc... Quizá lo más duro será no verlos todos los días, ahí quietecitos ellos tras el cristal de mi vitrina, pero eso si, amenazadores con sus rifles apuntando, con sus lanzas listas para atacar, preparados para una carga de caballería o para una aplastante acción mis elefantes. Saberlos encerrados en cajas, a merced de un mal golpe o un achuchón inintencionado... ¡¡Iiiiiighhh! ¡¡Se me pon...
Comentarios
Si que es cierto que me aburren un poquillo los que son de recursos (extraer minerales, construir casas, etc...).
Hay una serie de juegos que ya tiene unos cuantos años, pero que continúa, a mi modo de ver en bastante buena forma. Son los Close Combat, en todas sus ediciones. Segunda Guerra Mundial en esencia pura. Verdaderas escaramuzas que hacen que te enganches al juego.
También hay unos títulos, también con sus años, que son Grandes Batallas de Alejandro y Grandes Batallas de Julio César, que son la versión para PC de la renombrada serie homónima de juegos de tablero de GMT, de Richard Berg, todo unos clásicos del juego de tablero.
Por cierto, muy interesante tu blog. El cine es un campo que tengo un poco abandonado últimamente, pero gracias a este blog, me está "picando el gusanillo" por revisitar viejas películas.
Un saludo y Felices Fiestas.