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La revuelta de Boadicea (60 - 61 d.C)

La vuelta a las actividades no podía ser más interesante. Esta vez, Manolo nos propuso un escenario de la revuelta de las tribus britanas contra el dominio romano entre los años 60 y 61 d.C, acaudilladas por la reina de la tribu de los Iceni, Boadicea o Boudicca, según unas u otras versiones.

Según la wikipedia, Boudica; también conocida por el nombre latinizado de Boadicea, Buduica y Bonduca) y cuyo nombre significaba ‘victoria’, fue una reina guerrera de los icenos que acaudilló a éste pueblos y a otras tribus bretonas, incluyendo a sus vecinos los trinovantes, durante el mayor levantamiento contra la ocupación del Imperio Romano entre los años 60 y 61 d. C., durante el reinado del emperador Nerón. Estos hechos fueron narrados sobre todo por dos historiadores, Tácito (en sus Anales y en La vida de Julio Agrícola) y Dión Casio (en Historia romana).

La simulación que llevamos a cabo este fin de semana consistía precisamente en la batalla que la enfrentaba a las tropas del gobernador Cayo Suetonio Paulino, en la cual la resistencia britana fue finalmente desbaratada y reprimida, acabando con la vida de un gran número de ellos, incluyendo a la propia reina y sus hijas.

Así, por cada bando teníamos a Manuel y Juan como romanos, y a Manolo, Jose, Jose Luís y yo como britanos.

Nuestro planteamiento inicial era de lo más sencillo: el centro de carros avanzaría hasta situarse en disposición de disparar a las tropas auxiliares de vanguardia, eliminando a toda aquella que pudiese. Mientras tanto, las alas izquierda y derecha adelantarían de modo simultáneo sus lineas de hostigadores, para ablandar a los auxiliares y legionarios de sus respectivos frentes, mientras que los guerreros de retaguardia irían avanzando en columnas para enfrentarse a los romanos tras la acción de los hostigadores. En el bosque y la colina de nuestra derecha e izquierda respectivamente, unidades de infantería ligera pugnarían contra la infantería ligera romana por controlar ambos accidentes geográficos, con el fin de aprovecharlos posteriormente para lanzar ataques a los flancos.

Con ello, comenzamos el enfrentamiento yendo en principio todo según lo planeado. Sin embargo, pronto comenzaron a hacer los bárbaros de las suyas. Una regla de escenario preveía que la segunda linea de agresivos guerreros, un tanto alocados ellos, y ante la perspectiva de machacar escudos y yelmos romanos, se podría comportar de modo un tanto indisciplinado. Ello se veía reflejado en la siguiente condición: Para cada turno había que tirar 1d10 para ver el comportamiento de estas tropas. Con un resultado de 6 hacia arriba, el control de las tropas se mantenía. Sin embargo , un resultado de 1 a 5 producía que estos barbaros se lanzaras en tropel hacia el enemigo más cercano, arrollando si era preciso a sus propias tropas de vanguardia.


De este modo, nuestros hostigadores tenían la doble tensión de mirar hacia el frente y vigilar a su vez la retaguardia, por si los machotes se desmadraban, como sucedió al poco tiempo. Un par de turnos en los que se desorganizaron por completo obligó a los hostigadores a lanzar apresuradamente las jabalinas que pudiesen y quitarse rápidamente de enmedio, antes que ser arrollados por los enfurecidos guerreros, malográndose así una primera fase que hubiera reportado una seria ventaja a la segunda linea.


Con todo ello, no obstante, conseguimos de algún modo reorganizar a parte de los grupos de guerreros y comenzar a realizar ataques, que se estrellaron de modo lamentable conta las loricae segmentatae de los legionarios, que vieron recompensada su disciplina frente a los impetuosos britanos, que no conseguían hacer mella ni penetrar en las líneas romanas.


El resultado, el previsible. Los britanos, desmadrados no conseguíamos más que ver como nuestros guerreros se esfumaban en vanos ataques en solitario contra las bien preparadas y apoyadas tropas romanas, que realmente no se vieron en serios aprietos.

Un ejercito un tanto peculiar éste de los galos, britanos y demás barbaretes. Demuestra que la falta de disciplina puede echar al traste una batalla del modo más fácil. Mucho bárbaro, pero poco seso. Interesante la batalla, aunque se queda un poco de mal sabor de boca al ver que has hecho lo correcto, pero en este caso, la indisciplina ha hecho desaprovecar un plan bastante bueno, para el que contábamos con vastantes ventajas, como era la posesión de ambos flancos y un número superior de tropas.

Bueno, Keep on rollin', boys!!

Bye.

Comentarios

BUDOKAN ha dicho que…
Impresionante esta batalla que describes. Ya me han dado ganas de averiguar un poco más. Saludos!
Anónimo ha dicho que…
tal como lo describe asi fue un desastre para los britanos creo que nos falto poder disparar unos turnos mas pero que vamos hacer los romanos son romanos
Manuel ha dicho que…
Hola

Te ha quedado genial lo de las explicaciones en las fotos. A ver si de una vez termino con los reglamentos y me pongo a publicar los escenarios con la lista de los ejércitos.

Lo cierto es que la batalla quedó bastante "real", porque históricamente los britanos se lanzaron en masse hacia los romanos de forma que toda su apabullante ventaja numérica se convirtió en un terrible desventaja.

Aquí dejo un link con la historia de la batalla

Hasta luego

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