Si en la anterior entrada describía brevemente nuestra particular Batalla de las Gravelinas, hoy toca poner las prometidas fotos. Lamentablemente, mi cámara se quedó sin pilas y no pude tomar fotos sobre el desarrollo posterior de la batalla, pero basten estas para ilustrar lo magnífico del escenario. Las miniaturas son principalmente de Manolo y Frank y, la verdad, es un placer jugar con tan estupendas piezas.
En esta primera foto, podemos ver cómo estaba la disposición inicial de ambos ejércitos:

Jose está pensando en poner el turbo para llegar a tiempo a nuestra ala derecha...
En esta otra vista, podemos observar las líneas españolas que iban a enfrentarse a las batallas francesas:

La infantería ligera causaría un daño tremendo en las líneas galas, si bien no pudimos explotar con eficacia lo conseguido. Una lástima...
Aquí podemos observar los avances que se desarrollaban en los primeros turnos, viéndose cómo los ligeros españoles están en pleno intercambio de disparos con los franceses, seguidos muy de cerca por las ondeantes banderas de los Tercios.

Mientras nuestras miniaturas se partían la cara sobre el terreno, mi buen amigo Frank estudia con detenimiento sus papeles y disposición de tropas (¿o quizás esté escribiendo un soneto?)

Aprovechamos para vestirnos un poco de época, aunque el genial Frank siempre nos deja a todos con la boca abierta. Perfectamente caracterizado con parlota, camisa acuchillada, calzas y toledana ... ¿Se puede pedir más?

¡Madre mía! Si el afán recreacionista de mi amigo comienza a tomarse en serio, va a ser digno de ver. Este hombre parece Mortadelo con sus disfraces, tiene de todo. ¡Que sería de nosotros sin Monsieur Frank!
En fin, hasta aquí la crónica de Gravelinas. La próxima batalla oficial será nuevamente de las napoleónicas. En esta ocasión será Arapiles. La cosa está moviéndose ya para finales de enero. Ya os contaré como se desarrolla el tema.
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