
No obstante, siempre he encontrado una cosa a faltar, y son las fotos. No porque no hayan, que si que las hay y de una estupenda calidad, sino porque no muestran cómo se desarrolla una batalla con miniaturas. Comprendo que a la gente le guste ver fotos espectaculares. De acuerdo, pero ¿por qué les borraban las peanas a las miniaturas? El Photoshop es capaz de muchas cosas, pero de milagros, nada. A veces cantaba y mucho. ¿No quedarían mejor las fotos con su peana, correctamente decorada?. Que, no es por nada, pero los que tenemos miniaturas jugamos con ellas y sus peanas y no nos pasa nada. Igual que sucede con la escala. Reconozco que 28 mm. es muy espectacular, muy chulas una vez acabadas, pero gran parte de los que estamos metidos en ésto jugamos con 15 mm. (más económicas, más rápidas de pintar, en fin, por muchas razones) y hasta ahora, no había prácticamente nada de esta escala en la revista. Ni un huequecito para nosotros. Los pobres soldaillos de 15 mm., el grueso de la tropa, despreciado...
Sin embargo, en este último número he visto todo lo que echaba de menos. Hay verdadero wargame sobre tablero. Escenografía de quita y pon, miniaturas de 15 mm ¡con peanas incluidas! Vaya, lo que acostumbro a ver en mis partidas. Y es que todos los que jugamos a estas cosas podemos sentirnos identificados con el reportaje acerca de Ocaña 1809, donde para la escenografía emplean las utilísimas casitas de belén, que en más de una ocasión nos proporcionan un decorado de lo más socorrido (aunque mi mujer se cachondee de mi).
Quizá parezca una tontería, pero el hecho de ver un wargame real en una revista de tan amplia difusión como ésta hace que me sienta mucho mejor. Creo que lo que hacemos está bien y que tenemos unos niveles de juego más que aceptables, sino que vean las fotos de la batalla de Pavía, que puse en este mismo blog no hará mucho, en las que Frank se curró un escenario muy conseguido con variopintos materiales.
Hala, así dan ganas de continuar con todo esto.
Ánimo a la gente de Wargames Soldados y Estrategia, que les apoyamos, pero que no se olviden de nosotros. No todo son miniaturas bonitas y bien pintadas, o dioramas espectaculares, que para eso hay otras aficiones. El wargame, y es mi opinión personal, tiene mucho de modelismo, pero es un poquillo diferente al modelismo estático, ¡que no lo es en absoluto!. A todos nos gustan las miniaturas bonitas y bien pintadas, pero hay que tener en cuenta que la cosa no acaba ahí.
Naturalmente, sigo comprando y recomendando la revista, y más ahora, que me ha reafirmado en mis planteamientos de jugador con miniaturas.
¡¡¡Adelante con ella!!!
Sin embargo, en este último número he visto todo lo que echaba de menos. Hay verdadero wargame sobre tablero. Escenografía de quita y pon, miniaturas de 15 mm ¡con peanas incluidas! Vaya, lo que acostumbro a ver en mis partidas. Y es que todos los que jugamos a estas cosas podemos sentirnos identificados con el reportaje acerca de Ocaña 1809, donde para la escenografía emplean las utilísimas casitas de belén, que en más de una ocasión nos proporcionan un decorado de lo más socorrido (aunque mi mujer se cachondee de mi).
Quizá parezca una tontería, pero el hecho de ver un wargame real en una revista de tan amplia difusión como ésta hace que me sienta mucho mejor. Creo que lo que hacemos está bien y que tenemos unos niveles de juego más que aceptables, sino que vean las fotos de la batalla de Pavía, que puse en este mismo blog no hará mucho, en las que Frank se curró un escenario muy conseguido con variopintos materiales.
Hala, así dan ganas de continuar con todo esto.
Ánimo a la gente de Wargames Soldados y Estrategia, que les apoyamos, pero que no se olviden de nosotros. No todo son miniaturas bonitas y bien pintadas, o dioramas espectaculares, que para eso hay otras aficiones. El wargame, y es mi opinión personal, tiene mucho de modelismo, pero es un poquillo diferente al modelismo estático, ¡que no lo es en absoluto!. A todos nos gustan las miniaturas bonitas y bien pintadas, pero hay que tener en cuenta que la cosa no acaba ahí.
Naturalmente, sigo comprando y recomendando la revista, y más ahora, que me ha reafirmado en mis planteamientos de jugador con miniaturas.
¡¡¡Adelante con ella!!!
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