
Al legislador Marco Longino, de su sobrino Quinto, centurión de la Legión.
Querido tío, llevamos siete días acampados cerca del río Iberus. Nuestro ejército bloquea el paso de los odiados y temidos cartagineses. Es extraña la forma que ha tenido nuestro general, el valiente Escipión, de imitar a nuestro mortal enemigo. Ha traído la guerra a su casa de la misma forma que Anibal la llevó a la nuestra.
Lo que he visto de Hispania me recuerda a nuestra sagrada tierra romana. También hay sol, olivos y bellas mujeres. Creo que puede ser un buen sitio para establecernos una vez hayamos expulsado a Cartago de estas tierras. El ejército cartaginés está acampado frente a nosotros. Junto a ellos han traído a sus elefantes. Creen que pueden usarlos como hicieron en la triste jornada de Trebia. De manera similar a nosotros, también ellos están acompañados de diversas tribus hispanas, principalmente carpetanos y turdetanos. Los nuestros son eretanos de los alrededores de Sagunto. Aunque tienen muy fresco el odio a los cartagineses por las pasadas ofensas, nuestro oro les ha animado mucho más para la lucha.
Quizás lo más preocupante sea la caballería cartaginesa pues es más numerosa que la nuestray son muy eficientes en el combate. Aunque yo creo que Asdrubal confía más en el poder de las lanzas de su infantería mercenaria. Pero les demostraremos que se equivocan. Esta vez las gladios romanas prevaleceran.
Ave
Querido tío, llevamos siete días acampados cerca del río Iberus. Nuestro ejército bloquea el paso de los odiados y temidos cartagineses. Es extraña la forma que ha tenido nuestro general, el valiente Escipión, de imitar a nuestro mortal enemigo. Ha traído la guerra a su casa de la misma forma que Anibal la llevó a la nuestra.
Lo que he visto de Hispania me recuerda a nuestra sagrada tierra romana. También hay sol, olivos y bellas mujeres. Creo que puede ser un buen sitio para establecernos una vez hayamos expulsado a Cartago de estas tierras. El ejército cartaginés está acampado frente a nosotros. Junto a ellos han traído a sus elefantes. Creen que pueden usarlos como hicieron en la triste jornada de Trebia. De manera similar a nosotros, también ellos están acompañados de diversas tribus hispanas, principalmente carpetanos y turdetanos. Los nuestros son eretanos de los alrededores de Sagunto. Aunque tienen muy fresco el odio a los cartagineses por las pasadas ofensas, nuestro oro les ha animado mucho más para la lucha.
Quizás lo más preocupante sea la caballería cartaginesa pues es más numerosa que la nuestray son muy eficientes en el combate. Aunque yo creo que Asdrubal confía más en el poder de las lanzas de su infantería mercenaria. Pero les demostraremos que se equivocan. Esta vez las gladios romanas prevaleceran.
Ave
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